RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La nueva producción cinematográfica “El día de la tormenta”, dirigida por el sanjuanero Alexander Viola y producida por el colectivo dominicano Mentes Fritas Producciones, llega a las salas de cine del país con una propuesta audaz que fusiona el suspenso psicológico con el realismo mágico dominicano, inspirada en hechos reales ocurridos en San Juan de la Maguana.
La película, que tuvo su estreno internacional en el Festival de Cine de Málaga, se adentra en los límites de la mente humana, la fe y el fanatismo a través de la historia de Macario, un hombre atormentado por la culpa que sospecha que su hija es la bruja responsable de una serie de muertes infantiles en su comunidad. Aislado y presionado por la sociedad, Macario se refugia en las montañas decidido a enfrentar el mal, incluso si eso significa romper el lazo más sagrado: el de la familia.
Folclore dominicano y crítica social
Filmada en locaciones reales de San Juan de la Maguana, zona rica en mitos y creencias populares, “El día de la tormenta” ofrece una atmósfera envolvente, cargada de tensión espiritual y emocional. Viola, oriundo de la región, utiliza el paisaje físico y simbólico del sur del país como una extensión del trauma de los personajes.
En una entrevista para Variety, sus creadores afirmaron que la cinta explora cómo las creencias espirituales del Caribe moldean la percepción de la realidad:
“Estas tradiciones no solo preservan el folclore local, sino que ofrecen una forma de dar sentido a los misterios de la vida. En esta película examinamos cómo esas creencias siguen vivas en la forma en que las comunidades enfrentan lo desconocido”.
La revista también elogió la cinta como
“una experiencia visual inquietante que mezcla lo sobrenatural con el drama humano más crudo”.
Premios y proyección internacional
Además de su paso por el Festival de Málaga, el filme ha recibido reconocimiento en eventos internacionales como SXSW, Locarno y BFI London Film Festival. Recientemente, se alzó con el galardón a Mejor Largometraje en el Dominican Film Festival de Nueva York, consolidando su posición dentro del cine caribeño contemporáneo.
Un colectivo que desafía convenciones
Desde su fundación en 2007, el colectivo Mentes Fritas Producciones ha impulsado un cine experimental que busca romper esquemas narrativos y estéticos. Su productor, Mojica, lo resume así:
“Nos interesan proyectos que desafían los límites del lenguaje cinematográfico y que resuenan con nuestra identidad caribeña. Nos motiva la posibilidad de fusionar el realismo mágico con el absurdo y el humor”.
Para Alexander Viola, la esencia de la película es una reflexión sobre cómo la fe y el miedo colectivo condicionan la forma en que las comunidades comprenden la realidad.
“Buscamos capturar esa línea borrosa entre lo real y lo sobrenatural. Es un cine que nace del Caribe profundo, donde la bruma de lo inexplicable sigue formando parte de la vida diaria”.

