RDÉ DIGITAL, CIUDAD DEL VATICANO.-El fresco monumental El Juicio Final de Miguel Ángel, que ocupa la pared del altar de la Capilla Sixtina en el Vaticano, será sometido a una restauración de mantenimiento extraordinaria a partir de enero de 2026. Así lo informó Paolo Violini, nuevo director del Laboratorio de Restauración de Pinturas y Materiales de Madera de los Museos Vaticanos.
Los trabajos durarán varios meses y se llevarán a cabo mediante andamios que cubrirán por completo el muro, permitiendo que hasta una docena de especialistas trabajen de forma simultánea. El objetivo es preservar los colores y detalles originales revelados en restauraciones anteriores, especialmente la realizada entre 1990 y 1994. Se espera que los trabajos concluyan en marzo para despejar el muro antes del inicio de la Semana Santa.
Violini explicó que esta intervención complementará el mantenimiento regular que se realiza cada año y se ha hecho necesaria por el impacto de los millones de visitantes que recibe la Capilla Sixtina. La restauración busca mitigar los efectos de la humedad, el polvo y otros agentes que pueden acelerar el deterioro de la obra.

El Juicio Final, pintado entre 1536 y 1541, fue encargado por el papa Clemente VII y finalizado bajo el pontificado de Pablo III. En él, Miguel Ángel representa el Apocalipsis con unas 400 figuras en movimiento, mostrando la resurrección, el juicio de las almas y su destino final. La obra ha sido objeto de controversias por sus desnudos y su carga dramática, así como de múltiples intervenciones a lo largo de los siglos.
Destaca en el fresco la figura central de Cristo como juez rodeado de santos y mártires. A la derecha, los elegidos ascienden al cielo, mientras que a la izquierda los condenados son arrojados al infierno. En la parte inferior aparecen elementos como Caronte y Minos, integrando referencias mitológicas al relato cristiano.
La próxima restauración busca asegurar la conservación de esta emblemática obra del Renacimiento para las futuras generaciones.

