RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO (EFE).- Las restricciones globales impuestas durante la pandemia de covid-19 ofrecieron un respiro temporal al medioambiente: las emisiones contaminantes disminuyeron, la fauna recuperó espacios invadidos por la actividad humana, y las ciudades vivieron mejoras momentáneas en la calidad del aire.
Sin embargo, cinco años después, los avances logrados parecen haberse desvanecido, y los indicadores medioambientales regresan a niveles previos a la crisis sanitaria.
En 2020, el confinamiento redujo los desplazamientos terrestres y aéreos, lo que llevó a una caída del 5,6 % en las emisiones globales de CO2 de origen fósil, según la Organización Meteorológica Mundial.
La NASA y la Agencia Espacial Europea detectaron disminuciones de hasta el 50 % en las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) en grandes ciudades, mientras animales salvajes como delfines, ciervos y jabalíes aprovecharon la pausa para explorar espacios urbanos antes inalcanzables.
Un estudio de 2023 publicado en Science reveló que mamíferos terrestres recorrieron hasta un 73 % más de distancia durante los primeros meses de la pandemia, lo que demuestra su capacidad de adaptación. Sin embargo, esta recuperación fue efímera.
“Aunque las zonas verdes urbanas se valoran más, los espacios naturales están más turistificados, lo que pone en riesgo su conservación”, alerta Nuria Selva, investigadora del Instituto de Conservación de la Naturaleza de la Academia de Ciencias Polaca.
Además, las emisiones de gases de efecto invernadero volvieron a niveles récord poco después de la pandemia, como indicó el informe de la OMM Unidos por la Ciencia 2021. La organización advirtió que las concentraciones actuales de dióxido de carbono “condenan al planeta a un peligroso calentamiento futuro”.
Pese a ello, algunos expertos ven oportunidades en las lecciones aprendidas. Pedro Zorrilla, de Greenpeace España, señala que la pandemia demostró que “los planes de choque de políticas públicas pueden ser efectivos”.
Según Zorrilla, es necesario adoptar medidas ambiciosas para replicar las reducciones de emisiones logradas en 2020 y combatir de manera realista el cambio climático.

