RDÉ DIGITAL, PARÍS. El yodel, un canto alpino convertido en símbolo nacional de Suiza, fue incorporado este jueves a la lista del patrimonio cultural inmaterial de la Unesco. La distinción reconoce la vigencia de una tradición vocal que trasciende fronteras y continúa evolucionando.
Una técnica vocal única
El yodel se caracteriza por cambios bruscos en el registro vocal, que permiten alternar de forma rápida entre tonos graves y agudos.
- Identidad alpina: Su práctica se consolidó en las montañas del Tirol, el sur de Alemania y Suiza.
- Evolución histórica: Según Julien Vuilleumier, consejero del Ministerio de Cultura, su forma moderna quedó codificada entre los siglos XIX y XX.
- Expresión popular: Con el tiempo, el canto se integró a repertorios folclóricos y comunidades rurales.
Influencia más allá de Europa
Aunque hoy es un emblema suizo, el yodel viajó con las olas migratorias hacia Estados Unidos. Allí se incorporó a la música folk y, sobre todo, a la música country, donde mantiene un lugar destacado.
Un estilo en constante transformación
- Apertura creativa: Nuevas generaciones lo llevan hacia el jazz, el pop y el rock.
- Innovación continua: Vuilleumier destacó que sus formas experimentales impulsan un diálogo entre tradición y modernidad.
- Identidad nacional: Aunque también se canta en Austria y Alemania, Suiza decidió presentar la candidatura en solitario.
Reconocimiento internacional
La Unesco valoró tanto su arraigo comunitario como su capacidad de adaptarse. Así, el yodel se suma a las expresiones culturales que representan la diversidad creativa de los pueblos y su vínculo con la memoria colectiva.

