RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Dirección General de Pasaportes (DGP) reafirmó que, antes de concluir el 2025, República Dominicana contará con sus primeros pasaportes electrónicos, una deuda institucional que supera una década. Aunque inicialmente se había contemplado iniciar las impresiones en agosto, la suspensión del traslado de la sede a una torre en el Ensanche Naco obligó a ajustar el cronograma.
La institución explicó que evitará dar fechas definitivas hasta contar con mayor certeza, pero mantiene como meta lanzar las primeras libretas antes de finalizar el año. Los pasaportes electrónicos incorporan un chip con información personal y biométrica del titular, como huellas dactilares, reconocimiento facial e, incluso, datos del iris. Este nuevo formato ya ha sido adoptado por más de 100 países.
Infraestructura actual limita avances.
El proyecto de emisión está directamente vinculado con la necesidad de una nueva sede. La actual infraestructura, compartida con la Dirección General de Migración (DGM), presenta limitaciones operativas y de seguridad que obstaculizan la implementación del sistema de impresión de pasaportes modernos.
La sede ubicada en la avenida George Washington no cumple con los estándares internacionales necesarios, como capacidad adecuada para almacenamiento, control de humedad, sistemas eléctricos de alta demanda ni espacios apropiados para la maquinaria de impresión de documentos de alta seguridad. A pesar de ello, la entidad continúa avanzando en tareas técnicas y de adecuación dentro del espacio disponible, mientras espera decisiones del Poder Ejecutivo sobre una posible reubicación.
El diseño final se definirá en junio.
La actual licitación para la impresión de las libretas electrónicas entrará en una fase clave en junio, cuando se decidirá el diseño final del nuevo documento. Este proceso, que sustituye al anterior suspendido por irregularidades, ha sido planteado como un asunto de seguridad nacional por el Gobierno dominicano.
La impresión incluirá tecnología de punta con hojas de policarbonato en blanco y negro, junto a los datos biométricos esenciales del ciudadano. El proyecto busca cumplir con los estándares establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), así como facilitar la inclusión de República Dominicana en tratados que permiten mayor libertad de tránsito internacional, como la exención del visado Schengen.
La promesa del pasaporte electrónico se arrastra desde 2014, cuando se planteó su implementación para el año siguiente. Una década después, las autoridades aseguran que ahora sí se materializará.

