RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- En República Dominicana, la disponibilidad de dólares para el público ha experimentado limitaciones recientes, aunque no se trata de una escasez de la divisa en sí. Esta situación es recurrente, especialmente tras las festividades de diciembre, cuando la economía se estabiliza y la demanda de dólares supera la oferta.
Recientes recorridos por diversas entidades financieras han confirmado las denuncias de asociaciones empresariales sobre la baja disponibilidad de dólares en el mercado local. En muchas sucursales, la información sobre la venta de divisas está condicionada a ser cliente del banco. Algunas instituciones limitan la venta a un máximo de 1,000 dólares por cliente diario, mientras que otras permiten hasta 5,000 dólares. En ciertos casos, no hay disponibilidad de la moneda estadounidense para la venta.
El tipo de cambio promedio entre bancos múltiples y asociaciones de ahorros y préstamos se situó en 62.25 pesos por dólar recientemente. El Banco Central de República Dominicana prevé que, a lo largo de 2025, la moneda nacional se deprecie ligeramente, estimando que el año cierre con una cotización de 62.3 pesos por dólar.
La Unión Nacional de Empresarios (UNE) ha expresado su preocupación por la baja disponibilidad de dólares en el mercado de divisas, lo que podría afectar el desarrollo de actividades comerciales y de negocios.
Según Clarisa Martínez, presidenta de la Asociación Dominicana de Intermediarios Cambiarios (Adocambio), esta situación suele ocurrir entre diciembre y enero debido a factores internacionales y al cumplimiento de plazos de pago de compras realizadas a finales de año. Los importadores necesitan convertir pesos a dólares para saldar sus compromisos, incrementando la demanda de la divisa.
Además, la inflación y el crecimiento económico en Estados Unidos, principal socio comercial de República Dominicana, impactan significativamente en la economía local. Aunque la inflación en el país se ha mantenido controlada, las fluctuaciones en economías internacionales afectan los precios de productos esenciales y del petróleo, influyendo en la disponibilidad y demanda de dólares en el mercado local.

