RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El río Masacre tiene la particularidad de fluir a través de dos naciones: República Dominicana y Haití. A pesar de que la isla está rodeada de agua, esto ha generado disputas. El agua dulce del Masacre es valiosa tanto para los campesinos dominicanos como para los haitianos, aunque la mayor parte de su cauce pertenece a la República Dominicana.
El 26 de marzo pasado, Haití anunció la finalización de un nuevo canal para suministrar agua a las áreas agrícolas de Juana Méndez. Este canal desvía parte del flujo del río desde la zona haitiana para abastecer a los agricultores.
Haití denunció que el canal se quedó sin agua debido al inicio del bombeo en La Vigía, que garantiza el suministro de agua para los campesinos de esa parte de la isla. El Viernes Santo, medios haitianos mostraron imágenes de la escasez de agua en el canal. Un usuario de X, en Twitter, expresó: “Los dominicanos han reducido el flujo del río hacia el Canal de Haití, casi secándolo”.
Solo pasó un día desde que las autoridades haitianas anunciaron la finalización del canal hasta que las dominicanas demostraron que el sistema de bombeo en La Vigía estaba operativo. Fue entonces cuando comenzó la discusión sobre la “sequía del río”.
Domingo Valdés es uno de los ingenieros de La Vigía. Él vive en la zona de Dajabón y conoce bien el funcionamiento del sistema de bombeo, el mismo que ha sido acusado de dejar sin agua a los haitianos. “La función del bombeo de agua es suministrar agua para los agricultores y garantizar la siembra”, explicó Valdés a Diario Libre. Además, el canal también tiene el objetivo de “proteger la biodiversidad”.
Reconoció que el bombeo de agua afecta al canal de Haití. “Con esta bomba, deben tener mucho menos flujo de agua, pero no está en peligro, porque en épocas de lluvia, con más agua en el río, ellos podrían tener más”, explicó.
Sin embargo, en épocas secas, como las que se vivieron a finales del mes pasado, el flujo disminuye considerablemente.
El canal haitiano representa un problema para la biodiversidad, ya que “la Laguna Saladilla se seca y es un área de aves migratorias que debemos tratar de preservar”, agregó el ingeniero, explicando así cómo Haití estaría poniendo en peligro la biodiversidad. Según el ingeniero Valdés, Saladillo estaba perdiendo agua y el bombeo de La Vigía tiene como objetivo, entre otras cosas, preservarla.

