RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha criticado “con firmeza” el ataque de Irán con drones y misiles a Israel, que ha descrito en un comunicado como uno “audaz” y “sin precedentes”.
El mandatario ha acortado su fin de semana de descanso en Delaware y ha regresado este sábado a la Casa Blanca tras enterarse del ataque. Allí, ha celebrado en la ‘Sala de Situación’ una reunión con todo su equipo de seguridad nacional para abordar la crisis, que acerca peligrosamente la escalada regional del conflicto abierto hace algo más de seis meses en Gaza, una ampliación que Biden había marcado como prioritario evitar.
Biden también ha tenido una conversación telefónica con el primer ministro Binyamín Netanyahu, en la que ha reafirmado al líder israelí el “compromiso inquebrantable” de EEUU con la seguridad de Israel. Los dos líderes han discutido sobre la operación de defensa ante el ataque de este sábado, en la que han participado fuerzas estadounidenses, que según Biden han “ayudado a Israel a derribar casi todos los drones y misiles” lanzados en el ataque, que han llegado desde Irán, Irak, Siria y Yemen.
Advertencia sobre una posible represalia
Según una fuente de la administración citada por el portal Axios, Biden habría indicado a Bibi en esa llamada que EEUU se opondrá a una respuesta militar de Israel contra Teherán, una acción que Washington teme que conduzca a una guerra regional de graves consecuencias.
“Has logrado una victoria, tómala”, le habría dicho Biden al líder israelí en la llamada, en la que, siempre según la fuente de Axios, le ha informado de que EEUU no participará en ninguna operación ofensiva contra Irán ni la apoyará.
Su secretario de Defensa, Lloyd Austin, ha mantenido por su parte una conversación con su homólogo israelí, Yoav Gallant, en la que ha pedido que Israel notifique a EEUU con antelación cualquier respuesta que tome contra la acción iraní.
Los siguientes pasos que tome Tel Aviv, así, pueden elevar aún más la tensión que ha ido creciendo entre Biden y Netanyahu por el desarrollo de la guerra en Gaza, que Israel lanzó hace más de seis meses tras los ataques de Hamás. El estadounidense ha criticado públicamente las acciones militares en la Franja y la crisis humanitaria que se ha desatado, y tras el letal ataque al convoy de World Central Kitchen en el que murieron siete cooperantes de la oenegé de José Andrés, aumentó la presión sobre Netanyahu, demandando “acciones inmediatas” para aliviar la situación humanitaria. Biden, eso sí, sigue sin poner condiciones ni limitar el apoyo militar y la venta y transferencia de armas.
Reunión del G-7
Biden en su comunicado ha informado de que este domingo va a convocar una reunión con los otros líderes del G-7 “para coordinar una respuesta diplomática unida”. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas también celebrará, a petición de Israel, una reunión este domingo a las 16.00 horas de Nueva York (22.00 horas en España).
Tras destacar que no se han registrado ataques contra sus fuerzas o instalaciones en la región, Biden ha prometido que seguirán “vigilantes ante todas las amenazas” y ha añadido: “No dudaremos en emprender todas las acciones necesarias para proteger a nuestro pueblo”.
También Austin, el secretario de Defensa, ha condenado el ataque y ha llamado a Irán a “detener inmediatamente más ataques, incluyendo de fuerzas de sus grupos afiliados, y a desescalar tensiones. No buscamos conflicto con Irán”, ha dicho, “pero no dudaremos en actuar para proteger a nuestras fuerzas y apoyar la defensa de Israel”.
Washington se había preparado ante la posibilidad de represalias de Irán tras el ataque israelí en el consulado iraní en Damasco (Siria), y a lo largo de la última semana había estado reforzando su presencia militar con barcos, aviones y defensas. También esta semana viajaba a Israel el jefe del Mando Central, el general Erik Kurilla, para reunirse con altos mandos militares israelíes para abordar la amenaza.
Esa coordinación se ha puesto en funcionamiento durante el ataque iraní. Y antes de que Biden confirmara que sus fuerzas habían colaborado en interceptar y derribar el armamento lanzado por Irán y sus aliados, una fuente del Pentágono había confirmado la operación. “De acuerdo a nuestro firme compromiso con la seguridad de Israel, las fuerzas de EEUU en la región siguen derribando drones lanzados por Irán contra Israel”, había explicado esa fuente militar. “Nuestras fuerzas siguen posicionadas para dar más apoyo defensivo adicional y para proteger a las fuerzas estadounidenses que operan en la región”.
Fuentes militares han explicado que los estadounidenses han interceptado más de 70 drones y, con los dos buques de guerra destructores que tiene desplegados en el Mediterráneo, al menos tres misiles balísticos de los más de 100 lanzados en el ataque.
Diplomacia fallida con Teherán
Washington también había estado intensificando los esfuerzos diplomáticos para tratar de disuadir a Irán de lanzar el ataque. El viernes Biden instaba directa y públicamente a Teherán a que no atacara, aunque también reconocía tener la sensación de que el ataque se produciría “más pronto que tarde”.
En los días previos, la Casa Blanca había hecho contactos con Irán a través de la embajada de Suiza en Teherán para advertir de “los peligros” de excederse en la respuesta al ataque israelí, según explicó el viernes ‘The Washington Post’. EEUU también pidió a diplomáticos de China, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar e Irak que transmitieran ese mismo mensaje.
Los iraníes, por su parte, respondieron a través de la legación suiza el miércoles, asegurando que no querían un enfrentamiento directo con EEUU. Enviaron el mismo mensaje a través de otros diplomáticos. Y según una fuente del ‘

