RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– El historiador y colombinista español Esteban Mira Caballos llegó a la capital dominicana para presentar su más reciente libro “Colón: El converso que cambió el mundo”, tras el éxito de la primera edición, agotada en apenas tres días.
Una nueva mirada histórica
Mira Caballos explicó que su objetivo es devolver al lector un Cristóbal Colón histórico, alejado de filtros ideológicos y versiones extremas. “Pese a que existen más de 20,000 biografías, cada vez lo conocemos peor. Está enterrado entre toneladas de literatura, y mi objetivo ha sido rescatarlo”, señaló.
La obra de 580 páginas integra documentos inéditos y fuentes recientes, incluyendo hallazgos de las últimas cinco décadas, que aportan un enfoque renovado sobre el navegante genovés. Además, incorpora estudios genéticos recientes sobre Colón y su hijo Hernando, ofreciendo un “barniz del siglo XXI” a su biografía.
Reconocimiento a la historiografía dominicana
Uno de los aportes más destacados del libro es la inclusión de historiadores dominicanos frecuentemente ignorados en España, como Emilio Rodríguez Demorizi, Marcio Veloz Maggiolo y Antonio del Monte y Tejada. Mira Caballos resaltó: “He tratado de hacer justicia a muchos autores dominicanos que nunca se citan en España. Y ha sorprendido mucho allá el volumen y la riqueza de esta historiografía”.
Debate sobre los restos de Colón
El autor también abordó la polémica sobre la ubicación de los restos del almirante: “Siempre he defendido históricamente que estaban en Santo Domingo, pero los estudios recientes muestran que corresponden al hijo Hernando. Al final, los restos no están ni en Santo Domingo ni en Sevilla; son apenas trocitos de hueso”, afirmó.
Luces y sombras del personaje
Mira Caballos no oculta las contradicciones de Colón: “¿Fue esclavista? Sí. Intentó crear una factoría esclavista en La Española, pero Isabel la Católica lo prohibió. Era un gran navegante, pero un pésimo gobernador y un hombre lleno de contradicciones”.
Destaca también su extravangancia y errores: se consideraba profeta, predijo el fin del mundo para 1657 y manipuló datos de navegación para encajar Asia en sus cálculos, aunque su fe y el apoyo de la reina lo llevaron a zarpar en 1492.
Impacto global del viaje de 1492
Para el historiador, lo esencial es comprender la magnitud del cambio que Colón desencadenó. “A partir del 12 de octubre de 1492, los océanos dejaron de ser fronteras y se convirtieron en vías de comunicación. América se europeizó, pero Europa también se americanizó. Palabras taínas como canoa, hamaca o aguacate entraron al castellano. El tomate y la papa cambiaron la gastronomía española”, concluyó.
Mirada a Santo Domingo
Mira Caballos, quien ha visitado República Dominicana más de una decena de veces desde 1991, reflexionó sobre los cambios en la ciudad: “Hoy hay autopistas y espacios cuidados. Ha cambiado muchísimo, aunque sigue siendo un caos circulatorio. La ciudad ha perdido un poco de sabor dominicano, pero hay más calidad de vida y menos pobreza que en los años noventa”.
La presentación del libro fue organizada por la Academia Dominicana de la Historia en la Sala Aída Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

