RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- Dos estudios divulgados en la revista científica The Lancet presentan avances que podrían transformar el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer mediante tecnologías capaces de identificar biomarcadores asociados a la patología antes de la aparición de síntomas evidentes.
El primero de los estudios, desarrollado por investigadores de la Universidad de Pittsburgh, evaluó un nuevo escáner cerebral diseñado para detectar con mayor sensibilidad los ovillos de proteína tau, considerados uno de los principales indicadores biológicos del alzhéimer.
Los resultados mostraron que esta tecnología podría identificar la presencia de proteína tau en el doble de personas y en fases más tempranas que los métodos empleados actualmente en Estados Unidos y Europa.
La investigación comparó dos trazadores utilizados en tomografías por emisión de positrones (PET): el tradicional Flortaucipir y el nuevo MK6240.
Tras analizar a 862 participantes, los científicos concluyeron que el nuevo marcador detectó con mayor frecuencia la acumulación de proteína tau tanto en personas con deterioro cognitivo como en individuos sin síntomas aparentes.
Los expertos señalaron que una detección más temprana de estos biomarcadores permitiría identificar con mayor precisión a los pacientes con riesgo de desarrollar alzhéimer y facilitaría la aplicación de tratamientos preventivos.
Estudios sobre señalas tempranas
En paralelo, un segundo estudio encabezado por la Universidad de California en San Francisco reveló que un análisis de sangre puede detectar señales tempranas de acumulación de proteínas vinculadas al alzhéimer en adultos de mediana edad sin síntomas de demencia.
La investigación incluyó a 1,350 personas de entre 53 y 69 años y encontró que aproximadamente un 6 % presentaba niveles elevados de proteínas tau y amiloide en sangre.
Los participantes con estos biomarcadores mostraron un rendimiento cognitivo inferior y mayores probabilidades de experimentar deterioro acelerado de la memoria y de la capacidad de procesamiento mental durante los cinco años siguientes.
Según los investigadores, quienes registraron niveles elevados de estas proteínas tuvieron entre 2.5 y 4 veces más riesgo de sufrir un deterioro rápido de la memoria verbal y una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad en el futuro.
No obstante, especialistas independientes advirtieron que este tipo de pruebas sanguíneas todavía puede generar falsos positivos, especialmente en personas jóvenes sin síntomas cognitivos, por lo que recomendaron complementar estos análisis con otros criterios clínicos y diagnósticos antes de confirmar la enfermedad.
Los hallazgos representan un avance importante en el desarrollo de métodos menos invasivos y más eficaces para detectar el alzhéimer en etapas iniciales, momento en el que las intervenciones médicas podrían ofrecer mayores beneficios para los pacientes.

