RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-La sequía alcanzó niveles sin precedentes a comienzos de agosto en Europa y en la cuenca mediterránea, afectando al 51.3 % de los suelos de la región, según datos del Observatorio Europeo de la Sequía (EDO), analizados este lunes por la agencia AFP.
Se trata del porcentaje más alto registrado entre el 1 y el 10 de agosto desde que comenzaron las observaciones en 2012, superando incluso la severa sequía del verano de 2022. Desde mediados de abril, aproximadamente la mitad del territorio europeo y mediterráneo ha estado bajo condiciones de sequía persistente.
El índice de sequía de EDO desarrollado por el programa europeo Copernicus se basa en imágenes satelitales que miden las precipitaciones, la humedad del suelo y el estado de la vegetación, y clasifica la situación en tres niveles: vigilancia, advertencia y alerta.
Regiones más afectadas
Durante la primera semana de agosto:
7.8 % del territorio se encontraba en estado de alerta (nivel más grave),
38.7 % en advertencia,
4.9 % en vigilancia.
El este de Europa y el norte de los Balcanes se encuentran entre las zonas más impactadas. Georgia y Armenia presentan sequía en el 97 % de su territorio, al igual que Bulgaria y Kosovo. Serbia, Macedonia del Norte, Albania, Hungría y Montenegro también muestran al menos un 75 % de su superficie en advertencia o alerta.
Las altas temperaturas de julio y agosto agravaron la situación, provocando numerosos incendios forestales, algunos de ellos con consecuencias mortales, como en Montenegro y Albania.
En el sur de Europa, aunque los incendios han sido intensos a principios de mes, España, Portugal e Italia presentan actualmente condiciones más localizadas de sequía. Sin embargo, países como el Reino Unido (69.5 % de su territorio) y Francia (63 %) siguen enfrentando una afectación generalizada.
Mejora parcial en Europa Central
Solo el centro del continente muestra señales de recuperación. Alemania, Suiza, Austria y República Checa han registrado una mejora en la humedad del suelo y el estado de la vegetación, tras haber sido duramente golpeados por la sequía en meses anteriores.
Los efectos de este fenómeno no se limitan al suelo seco. Según estimaciones del sistema europeo de información sobre incendios forestales (Effis), más de un millón de hectáreas han sido consumidas por el fuego en la Unión Europea en lo que va del 2025, superando el total de cualquier año completo anterior.

