RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La temporada de béisbol en República Dominicana, uno de los eventos deportivos más esperados del país, también representa un escenario de riesgo para los fanáticos que adquieren sus boletos en línea, alertan especialistas en ciberseguridad.
Según Kaspersky, los estafadores aprovechan la alta demanda de entradas para robar información personal y financiera mediante páginas falsas que simulan ser oficiales, ataques dirigidos a plataformas de boletería y mensajes engañosos que circulan por correo electrónico, SMS o redes sociales.
Una encuesta de la compañía reveló que el 30 % de los usuarios en América Latina ha sido víctima de fraude con tarjetas de crédito, mientras que un estudio de Kaspersky indica que el 21 % de los latinoamericanos no sabe identificar un correo fraudulento y el 40 % no reconoce un sitio web falso.
El almacenamiento de datos bancarios en aplicaciones o páginas de boletos también aumenta la vulnerabilidad, ya que cualquier compromiso de la plataforma puede exponer la información de los usuarios. La reventa de entradas en redes sociales y canales no oficiales representa otro riesgo frecuente, con tiquetes duplicados o inválidos, cuyos pagos se realizan directamente a los estafadores sin posibilidad de reclamo.
Fabio Assolini, director del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky, explicó que “los ciberdelincuentes aprovechan la expectativa de estos eventos para diseñar páginas falsas y perfiles engañosos en redes sociales, buscando robar información financiera”.
Los expertos recomiendan a los usuarios seguir medidas de seguridad como no almacenar tarjetas en plataformas de boletería, configurar alertas de consumo con el banco, desconfiar de promociones inesperadas y utilizar tarjetas virtuales, que generan códigos temporales para cada transacción.
La combinación de educación digital y soluciones de ciberseguridad se considera la mejor defensa para que los fanáticos puedan disfrutar de los partidos sin poner en riesgo sus datos personales ni sus finanzas.
