RDÉ DIGITAL, EE.UU.- Una coalición de 17 fiscales generales de Estados Unidos expresó su respaldo a miles de inmigrantes haitianos con TPS.
Esta acción surge tras la decisión del Departamento de Seguridad Nacional de cancelar ese estatus migratorio.
No obstante, la medida fue bloqueada de forma temporal por un tribunal en Washington D. C.
Actualmente, el caso continúa en evaluación judicial.
La coalición es coliderada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
En ese contexto, presentó un escrito titulado “amigos de la corte”.
El documento fue enviado al Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia.
En el texto, los fiscales piden rechazar la moción del gobierno federal.
Dicha moción busca suspender el fallo judicial.
Ese fallo impide cancelar el TPS a más de 350,000 inmigrantes haitianos.
Impacto en seguridad y economía
Según los fiscales, eliminar el TPS pondría en riesgo la seguridad pública.
Además, afectaría la salud y la economía de comunidades en todo el país.
Asimismo, recordaron que casi uno de cada cuatro beneficiarios del TPS es haitiano.
Por tal motivo, advierten que la cancelación tendría consecuencias a gran escala.
Efectos en familias estadounidenses
La coalición afirmó que la eliminación del TPS “causaría un caos” en miles de hogares.
Esto incluye a ciudadanos estadounidenses con familiares haitianos protegidos por el programa.
En 2022, 87,000 niños vivían con un beneficiario haitiano del TPS.
Ese mismo año, también lo hacían 116,000 adultos estadounidenses.
En consecuencia, muchos padres enfrentarían decisiones extremas.
Riesgo de separación y pérdidas fiscales
Los fiscales señalaron que los beneficiarios tendrían tres opciones principales.
Primero, abandonar a sus hijos y regresar solos a Haití.
Segundo, llevar a sus familias a un país inseguro.
Tercero, permanecer en Estados Unidos sin estatus legal.
Además, destacaron el impacto económico de la medida.
Al menos 56,000 neoyorquinos son beneficiarios haitianos del TPS.
Finalmente, subrayaron que esta comunidad aporta más de 140 millones de dólares anuales en impuestos.
Por tanto, la cancelación del TPS también afectaría los ingresos fiscales estatales.

