RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO. – República Dominicana se destaca como líder en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en América Latina, manteniendo una tasa media anual cercana al 5 % desde la década de los setenta.
Según análisis recientes, alcanzar el grado de inversión en los bonos soberanos podría acelerar aún más este progreso económico. Esto se traduciría en la reducción de las tasas de interés, un aumento en los flujos de capital y una expansión en la base de inversionistas. Además, facilitaría una disminución en los costos de financiamiento para el sector privado, impulsando el potencial de crecimiento de la economía.
Sin embargo, actualmente las tasas de interés sobre la deuda pública dominicana son significativamente altas en comparación con países similares que ya poseen grado de inversión.
La alta carga de la deuda pública en relación con los ingresos tributarios, junto con un sistema impositivo que requiere reformas estructurales, son los principales desafíos identificados. Se estima que racionalizar las exenciones fiscales y mejorar la eficiencia del sistema tributario podría aumentar los ingresos públicos de manera sostenible, proporcionando espacio fiscal para aumentar la inversión en sectores clave como infraestructura resiliente y servicios sociales.
Perspectivas económicas y ambientales
La República Dominicana enfrenta vulnerabilidades climáticas significativas, incluyendo huracanes, tormentas e inundaciones que ya generan pérdidas anuales equivalentes al 0.5 % del PIB en infraestructura. Se proyecta que estas vulnerabilidades se intensifiquen con el cambio climático, destacando la urgencia de invertir en infraestructura resiliente que podría reducir el impacto económico hasta en un 40 % en los próximos años.
Además, se considera crucial la implementación de una regla fiscal que establezca límites a la deuda pública a largo plazo, lo cual aumentaría la estabilidad fiscal y financiera del país. La recapitalización del Banco Central también figura como una medida prioritaria para fortalecer su autonomía y capacidad de respuesta ante fluctuaciones económicas.
Sector eléctrico y oportunidades de reforma
Otro aspecto crítico para el desarrollo económico es abordar las ineficiencias en el sector eléctrico, que han representado pérdidas anuales significativas en la última década. Reducir estas pérdidas a niveles comparables con economías avanzadas podría incrementar el PIB en un 0.3 % en los próximos 10 años, mediante mejoras en la eficiencia y la eliminación de apagones.
En resumen, una reforma fiscal integral y la mejora en la gestión de riesgos climáticos son imperativos para el crecimiento económico sostenible de República Dominicana. Retrasar estas reformas no solo sería costoso, sino que también representaría una oportunidad perdida para consolidar avances hacia el grado de inversión y asegurar un desarrollo económico equitativo y resiliente. (Blog del FMI)

