RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- Daniel Fitzgerald, funcionario del Departamento de Estado encargado de asignar la ayuda exterior de Estados Unidos al Caribe, describió la misión internacional en Haití, respaldada con 300 millones de dólares por el presidente Biden, como “un verdadero desastre”.
Fitzgerald, quien conversó con el medio Veritas, explicó que la financiación de la misión sigue estancada en el Congreso debido a la reticencia de los republicanos, quienes exigen una mayor supervisión antes de liberar los fondos.
Fitzgerald reconoció que, aunque el Departamento de Estado podría impulsar la financiación sin el Congreso desde un punto de vista legal y técnico, llegar a ese extremo sería “muy malo”. “Estamos invirtiendo mucho dinero en esto. Y no creo que ocurra nada”, expresó Fitzgerald.
El funcionario señaló que en Estados Unidos persiste una idea, aunque no pública, de mantener a los haitianos en su país, lo que motiva los proyectos de financiación en Haití. Sin embargo, Fitzgerald expresó su falta de confianza en que este último intento de Estados Unidos de abordar los problemas de corrupción en Haití mediante la financiación sea más efectivo que los anteriores.
La misión internacional de paz en Haití, liderada por Kenia y autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el año pasado, se espera que se despliegue pronto para ayudar a la policía haitiana a enfrentar a las bandas criminales que tomaron el control del país.
Por otro lado, la llegada de agentes kenianos a Haití, programada para coincidir con la visita del presidente William Ruto a la Casa Blanca o antes de finales de mayo, ha sido pospuesta en dos ocasiones.
La presencia de Ruto en Washington marcó el final de más de una década sin que un líder africano realizara una visita oficial a Estados Unidos.

