RDÉ DIGITAL, HAITÍ (EFE).- El Gobierno de Haití llevó a cabo este martes una jornada de solidaridad destinada a los desplazados que viven en campamentos improvisados en Pétion-ville, en las colinas de Puerto Príncipe.
Estas personas enfrentan condiciones infrahumanas agravadas por la creciente violencia de las bandas armadas que controlan gran parte de la capital.
Durante el evento, el ministro de Asuntos Sociales y Trabajo, Georges Wilbert Franck, destacó la distribución de más de 30,000 kits de alimentos y juguetes para los sectores más vulnerables, incluidos niños, mujeres embarazadas, ancianos y personas con discapacidad. “Es un mensaje de solidaridad del Gobierno para demostrar que los dirigentes son conscientes de las dificultades del país”, afirmó.
El ministro también anunció que las personas en mayor riesgo serán registradas en la Caisse d’Assistance Sociale (CAS), un organismo estatal que les brindará ayuda económica mensual. Además, hizo un llamado a los líderes comunitarios para trabajar en conjunto con el Estado en la identificación y asistencia a los más necesitados.
Según datos de la ONU, desde principios de año más de 5,350 personas han muerto y otras 2,155 han resultado heridas debido a la violencia armada. Alrededor del 80 % de Puerto Príncipe está bajo el control de bandas criminales, lo que ha obligado a miles de personas a abandonar sus hogares.
Un informe reciente del Programa Mundial de Alimentos (PMA) reveló que 5,4 millones de haitianos, la mitad de la población, sufren inseguridad alimentaria aguda, catalogando esta crisis como la peor emergencia de hambre en el hemisferio occidental.
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y el Consejo Presidencial de Transición reiteraron su compromiso de apoyar a los sectores más vulnerables del país, en un esfuerzo por aliviar las consecuencias de una crisis que no muestra signos de mejorar a corto plazo.

