RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-El Gobierno dominicano respondió a la Organización de Naciones Unidas-ONU- a través de su Agencia para Refugiados -ACNUR-, de mantener su política migratoria que consiste en deportar a su país de origen a los extranjeros que se encuentren en la República Dominicana en estatus ilegal.
Así respondió a las pretensiones reiteradas a una solicitud del organismo internacional, esta vez de manera imperativa, que realizó ayer la ONU a través de la ACNUR.
El Ministerio de Relaciones Exteriores -Mirex- emitió el comunicado con la posición del Gobierno dominicano en la que sostiene “que en el país no se ha producido ningún cambio en su política de deportaciones”.
“Como país tenemos una política establecida que por motivos del interés nacional estamos devolviendo a Haití todas aquellas personas que están ilegal en territorio dominicano de acuerdo a nuestra legislación “Ministerio de Relaciones Exteriores -Mirex-“.
Es la segunda vez en apenas una semana que la ONU pide a República Dominicana, así como a otros países que detengan las deportaciones de haitianos. “No queremos que haya deportaciones en masa o forzosa de gente hacia un país que claramente no es seguro”, dijo el pasado 13 de marzo el portavoz de la Secretaría General, Stéphane Dujarric.
Durante sus declaraciones citó un informe de la Organización Internacional de Migraciones que en febrero había 9,000 casos de migrantes haitianos “devueltos a la fuerza desde países vecinos”, y de ellos un 95 % procedían de República Dominicana.
Ante la ola de violencia e inseguridad en Haití, país sumido a las fuerzas de las bandas armadas, la Acnur divulgó un comunicado en el que dice a los países miembros que es “imperativo garantizar que los haitianos reciban la protección internacional de estatuto de refugiados” y por ende no repatriarlos a Haití.
Acnur hizo referencia en su petición a la Convención sobre los Refugiados de 1951 en que la entiende que un amplio abanico de haitianos podría beneficiarse: militantes políticos, periodistas, jueces, abogados y otras personas que luchan contra la corrupción y la criminalidad.
ACNUR asegura que un amplio abanico de haitianos podría beneficiarse de la Convención sobre los refugiados de 1951
Frente a la situación caótica que reina especialmente en la capital Puerto Príncipe y los temores de un éxodo masivo, la ACNUR se anticipó y actualizó las directivas que garantizan la protección de los haitianos más vulnerables.
“La vida, la seguridad y la libertad de los haitianos están amenazadas por la confluencia de la creciente violencia de las bandas y las violaciones de los derechos humanos”, declaró Elizabeth Tan, jefe de la división de protección internacional de ACNUR, en comunicado.
Haití ha experimentado una oleada de violencia de bandas en las últimas semanas, cuando los haitianos esperan la instauración de un consejo presidencial de transición tras el anuncio de la renuncia del cuestionado Primer ministro contesté Ariel Henry, que maneja los asuntos corrientes.
La ACNUR recuerda que la Declaración de Cartagena de 1984 amplía la protección a los “individuos afectados por circunstancias que perturban gravemente el orden público en el país y la violencia generalizada en las zonas afectadas por las actividades de las bandas”.
La ACNUR advierte que observa una “tendencia preocupante” en los haitianos, que emprenden periplos peligrosos, inclusive por mar en condiciones peligrosas.

