RDÉ DIGITAL, HAITÍ (EFE).- El presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití, Leslie Voltaire, anunció que las elecciones generales en el país caribeño están previstas para mediados de noviembre de 2025, con una segunda vuelta en enero de 2026 y la instalación de un nuevo gobierno legítimo el 7 de febrero.
Estas declaraciones, realizadas en una entrevista al canal francés RFI, llegan en un momento de extrema fragilidad política, económica y social para Haití.
Un país en crisis
Haití enfrenta una emergencia humanitaria marcada por el dominio de bandas criminales, un millón de desplazados y cinco millones de personas en situación de inseguridad alimentaria. En este contexto, Voltaire calificó de “catastrófica” la posible suspensión de programas de ayuda anunciada por el expresidente estadounidense Donald Trump.
“Si Trump cumple con su anuncio, la situación humanitaria empeorará gravemente, aunque su secretario de Estado, Marco Rubio, ha asegurado que al menos la ayuda alimentaria continuará”, indicó Voltaire.
El dirigente transitorio también advirtió que las deportaciones masivas de haitianos irregulares desde Estados Unidos agravarían aún más la crisis, sumándose a las 10,000 personas que ya son deportadas semanalmente desde República Dominicana.
Un gesto pendiente de Francia
Durante una reciente visita a París, Voltaire se reunió con el presidente francés, Emmanuel Macron, para abordar, entre otros temas, la cuestión histórica de la restitución y reparación por la indemnización que Haití debió pagar a Francia tras su independencia en 1825.
Esa deuda, considerada una de las causas de la actual pobreza de Haití, obligó al país a pedir préstamos con altas tasas de interés a bancos franceses. Aunque el comunicado oficial del Elíseo no mencionó este punto, Voltaire aseguró que Macron planteó la posibilidad de emitir una “declaración de principios” al respecto, aunque no se discutieron detalles económicos.
El anuncio de elecciones en 2025 busca devolver la legitimidad a un gobierno haitiano que lleva años sumido en una parálisis institucional. Sin embargo, la tarea de organizar unos comicios en medio de una crisis tan profunda y con el control territorial limitado por las bandas criminales será un reto significativo para las autoridades de transición.
La comunidad internacional, incluyendo Francia y Estados Unidos, tendrá un papel crucial en el apoyo logístico y financiero para garantizar un proceso electoral transparente y seguro, mientras se espera que la estabilidad política ayude a abordar las urgentes necesidades humanitarias del país.

