La película Hamnet, dirigida por Chloé Zhao y basada en la novela de Maggie O’Farrell, centra su narrativa en la vida privada de William Shakespeare. Sin embargo, el foco no está en el dramaturgo. Por el contrario, la historia pone en primer plano a su esposa, Agnes (Anne) Hathaway, y al misterio que rodea la muerte de su único hijo varón.
Por primera vez, la figura femenina abandona el rol secundario. Ahora ocupa el centro del relato y plantea nuevas preguntas sobre el origen emocional de Hamlet.
Un fenómeno cultural internacional
La especialista Flavia Pittella, en el programa Infobae en Vivo A las Nueve, explicó las razones del impacto global de la obra.
“Es una película que ya viene ganando premios y es candidata a más”, afirmó. Además, subrayó que la adaptación permite comprender por qué Hamlet continúa vigente siglos después de su publicación.
En ese sentido, destacó la influencia del clásico en la cultura contemporánea. Obras de teatro, novelas y películas retoman su estructura. Incluso El rey león replica el conflicto central: el tío que asesina al padre para ocupar el trono.
Reescrituras y adaptaciones modernas
Durante el análisis, Pittella mencionó distintas reinterpretaciones literarias:
- La broma infinita, de David Foster Wallace, considerada un “Hamlet posmoderno”.
- Cáscara de nuez, de Ian McEwan, que sitúa al narrador dentro del vientre materno.
- La versión juvenil argentina de María Inés Falconi, ambientada en la pampa.
En todos los casos persiste un mismo eje: la figura del padre ausente y el peso de la venganza.
Agnes Hathaway, la gran protagonista
La novela de O’Farrell propone una reconstrucción íntima. No nombra directamente a Shakespeare. En cambio, se concentra en Agnes como motor creativo y sostén familiar.
Se sabe que era mayor que él y que el matrimonio se celebró cuando ella estaba embarazada. Tuvieron tres hijos: Susana, Judith y Hamnet. Sin embargo, los registros históricos son escasos.
Precisamente, esa falta de datos permite a la autora explorar el dolor familiar. Según Pittella, la clave está en vincular la muerte del hijo con la escritura de Hamlet. El duelo se transforma en arte.
El mito y el vacío biográfico
Sobre la figura histórica del dramaturgo, la especialista recordó que existen pocos documentos personales. No dejó cartas ni diarios. Tras su muerte, fueron sus colegas quienes reunieron sus manuscritos.
Por ello, el interés recae más en la obra que en su biografía. Aun así, Hamnet ofrece una lectura emocional que conecta pasado y presente.
Vigencia de un clásico
La adaptación cinematográfica confirma la permanencia del legado shakespeariano. No es necesario haber leído la obra original para disfrutar la historia. Sin embargo, quienes la conocen descubrirán nuevas capas de significado.
Así, Hamnet no solo revisita el pasado. También reabre el debate sobre el dolor, la memoria y el poder transformador de la literatura.

