RDÉ DIGITAL, LONDRES.– El rey Carlos III rindió homenaje este viernes a los soldados que sirvieron en Asia y el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, en una ceremonia que recordó el alto costo humano de los conflictos, al conmemorarse el 80.º aniversario de la victoria aliada sobre Japón.
Acompañado por la reina Camila y el primer ministro británico, Keir Starmer, el monarca depositó una corona de flores y guardó dos minutos de silencio a las 12:00 del mediodía en el National Memorial Arboretum, en el centro de Inglaterra. El acto reunió a unos 1,500 asistentes, incluidos 33 veteranos británicos, de la Commonwealth y de países aliados, con edades entre 96 y 105 años, quienes participaron en campañas militares en Asia y el Pacífico.
En un mensaje previo difundido por el Palacio de Buckingham, Carlos III destacó el “valor” de los veteranos y el “horror” sufrido por los prisioneros de guerra, así como el “inmenso precio” pagado por las poblaciones civiles inocentes durante los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. “Rezamos para que ninguna nación tenga que pagar jamás de nuevo ese precio”, expresó, al recordar las más de 200,000 víctimas mortales en ambas ciudades japonesas.
Recuerdo histórico
El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima, y tres días después otra sobre Nagasaki, precipitando la rendición de Japón el 15 de agosto y poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial. En la campaña de Asia y el Pacífico, Estados Unidos sufrió más de 100,000 bajas, mientras que el Reino Unido perdió unos 30,000 soldados.
Para el monarca británico, la experiencia de los veteranos demuestra que “el verdadero costo de la guerra va más allá de los campos de batalla, afectando todos los aspectos de la vida”, un mensaje que vinculó con los conflictos armados que persisten en la actualidad.

