RDÉ DIGITAL, MIAMI.– El huracán Humberto se intensificó a categoría 4 este sábado en el océano Atlántico, mientras un sistema meteorológico separado amenaza con convertirse en tormenta tropical en el sureste de Estados Unidos y el Caribe.
Alerta y preparación en Carolina del Sur
El alcalde de Charleston, Carolina del Sur, William Cogswell, declaró estado de emergencia y señaló que los equipos locales despejan desagües, colocan bombas y ajustan el personal para responder ante posibles emergencias.
Por su parte, el gobernador Henry McMaster instó a los residentes a mantenerse atentos y preparados, advirtiendo que el huracán traerá fuertes vientos, intensas lluvias e inundaciones en todo el estado.
Humberto mantiene vientos máximos sostenidos de 230 km/h (145 mph) y se ubica a unos 587 km al noreste de las islas de Barlovento del norte, desplazándose hacia el oeste a 13 km/h.
Impacto en el Caribe
El Servicio Nacional de Meteorología de Puerto Rico emitió un aviso para embarcaciones pequeñas e instó a los residentes a permanecer en tierra, ya que se esperan olas de hasta 2 metros (7 pies) y alto riesgo de corrientes de resaca. Además, las áreas costeras y urbanas están bajo advertencia de calor extremo.
En República Dominicana, la perturbación tropical provocó fuertes lluvias el viernes, generando evacuaciones y alerta roja en cinco provincias. En Azua, las inundaciones desplazaron a 774 personas, de las cuales 26 fueron alojadas en albergues debido al desbordamiento del río Tábara.
Amenaza para Bahamas, Cuba y Florida
Un sistema separado que podría convertirse en tormenta tropical amenaza partes de Bahamas y Cuba, con pronósticos de lluvias entre 10 y 20 centímetros y hasta 25 centímetros en zonas aisladas. El Departamento de Meteorología de Bahamas instó a los residentes de islas como Nueva Providencia, Andros, San Salvador y Larga a tomar precauciones y preparar sus propiedades.
En Florida, un aviso de tormenta tropical se emitió desde West Palm Beach hasta el norte de Daytona Beach, mientras autoridades locales instan a los residentes a no subestimar la amenaza, recordando la devastación histórica del huracán Andrew en 1992.
Recomendaciones
Se aconseja a la población mantenerse informada a través de los medios oficiales, respetar las alertas de emergencia, evitar desplazamientos innecesarios y asegurar viviendas y pertenencias ante la llegada de lluvias, vientos e inundaciones.

