RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– Entre enero y agosto de 2025, la recaudación por impuestos selectivos sobre alcohol y tabaco disminuyó 0,3 %, totalizando 21,263.3 millones de pesos, una caída absoluta de 61,1 millones frente al mismo período de 2024, informó la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
En ese período, las importaciones de bebidas alcohólicas sumaron 52,67 millones de litros, un descenso de 7,98 % respecto a los primeros ocho meses de 2024. Las categorías predominantes fueron cerveza, vino y alcohol etílico, que concentraron el 69,67 % del total.
Consumo estacional y tendencias históricas
El último trimestre del año es tradicionalmente un periodo de alto consumo, impulsado por Navidad y Año Nuevo, cuando las bebidas alcohólicas forman parte de compras familiares, sociales y empresariales.
El comportamiento del mercado en los últimos años ha sido fluctuante, influido por la pandemia, la recuperación económica y el poder adquisitivo de los hogares:
- 2019: Importación de 57,02 millones de litros (+16,76 % respecto a 2018). Cerveza y vino representaron 68,06 %.
- 2021: Repunte postpandemia con 96,44 millones de litros (+96,21 %), dominados por cerveza, vino y whisky (81,97 %).
- 2022: Crecimiento marginal de 0,55 %, totalizando 96,97 millones de litros, con cerveza, vino y whisky representando 75,95 %.
- 2023: Caída de 12,88 %, con 84,74 millones de litros, afectada por inflación y costos logísticos; cerveza, vino y whisky, 69,88 %.
- 2024: Leve repunte de 2,31 %, con 86,70 millones de litros; cerveza, vino y alcohol etílico concentraron 71,93 %.
Tendencia general y perspectivas
A pesar de las variaciones, el mercado se mantiene estable, con predominio de tres grandes grupos: cerveza, vino y destilados, reflejando la cultura de consumo local, el turismo y la importancia de las celebraciones.
El repunte de 2024 indica una recuperación gradual del consumo y un interés creciente en productos intermedios, como el alcohol etílico, utilizado en la producción local de bebidas.
De mantenerse la tendencia, las importaciones podrían estabilizarse en torno a 87 millones de litros anuales, consolidando a la República Dominicana como uno de los principales mercados de alcohol del Caribe.

