RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– Un incendio forestal declarado en una zona montañosa al norte de Los Ángeles obligó a evacuar a más de 2,700 personas en los condados de Los Ángeles y Ventura, tras arrasar aproximadamente 2,000 hectáreas de vegetación, informaron este viernes las autoridades locales.
De acuerdo con Andrew Dowd, portavoz del Departamento de Bomberos del Condado de Ventura, al menos diez zonas se encuentran bajo órdenes de evacuación obligatoria, mientras 400 bomberos trabajan intensamente para contener el avance del fuego.
El incendio, cuyo origen aún no ha sido determinado, coincide con otro siniestro de mayores proporciones que se combate desde hace ocho días en el Bosque Nacional Los Padres, el cual ya ha consumido más de 44,000 hectáreas, convirtiéndose en el incendio más grande del año en California.
Autoridades instan a evacuar
La supervisora del condado de Los Ángeles, Kathryn Barger, instó a la población a seguir estrictamente las órdenes de evacuación y mantenerse informada a través de los canales oficiales.
“La prioridad es proteger vidas humanas. Pedimos a los residentes no arriesgarse y abandonar sus hogares si están en áreas bajo alerta”, declaró Barger.
Ambos incendios forman parte de una temporada crítica de fuegos forestales en el estado, marcada por condiciones extremas de calor y sequía prolongada.
Impacto económico global de los incendios
Esta semana, el grupo reasegurador suizo Swiss Re, con sede en Zúrich, informó que los desastres naturales causaron pérdidas económicas por 135,000 millones de dólares a nivel global durante el primer semestre de 2025, cifra impulsada en parte por los incendios forestales en California y otras regiones de Estados Unidos.
El organismo advirtió que los siniestros asociados al cambio climático representan una amenaza creciente para las aseguradoras y las comunidades vulnerables, especialmente en zonas montañosas y rurales.
Continúan los esfuerzos de contención
Los equipos de emergencia han logrado avances parciales, pero las altas temperaturas y los fuertes vientos complican las labores de extinción. La prioridad sigue siendo evitar que el fuego llegue a zonas residenciales densamente pobladas.
Las autoridades locales han habilitado centros de refugio y asistencia para los evacuados, al tiempo que se mantienen en alerta por posibles nuevos focos de incendio.

