RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El incremento aplicado al salario mínimo en el sector privado no sectorizado perdió gran parte de su impacto debido al aumento del costo de vida registrado durante el último año.
Datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) muestran que la inflación absorbió el 74.5 % del aumento salarial recibido por los trabajadores de las grandes empresas entre abril de 2025 y abril de 2026.
Solo un salario mínimo cubre la canasta más básica
Actualmente, ninguno de los cuatro salarios mínimos establecidos para el sector privado no sectorizado permite cubrir la canasta familiar nacional.
Sin embargo, el salario mínimo de las grandes empresas sí alcanza para adquirir los bienes y servicios del primer quintil de la canasta familiar, considerado el nivel de consumo más básico entre los cinco estratos que mide el Banco Central.
Hasta abril de 2026, el costo de ese quintil ascendía a 29,457.90 pesos. Mientras tanto, el salario mínimo de las grandes empresas se ubicó en 29,988 pesos mensuales.
La inflación redujo el impacto del aumento salarial
El salario mínimo de las grandes compañías aumentó en 2,000 pesos entre abril de 2025 y febrero de 2026.
No obstante, durante ese mismo período el costo del primer quintil de la canasta básica se incrementó en 1,489.56 pesos.
De esa cantidad, 320 pesos correspondieron únicamente al primer cuatrimestre de 2026.
En consecuencia, gran parte del reajuste salarial fue absorbido por el aumento de los precios de bienes y servicios esenciales.
Más de 900 mil trabajadores no cubren la canasta básica
El reajuste salarial permitió que 1,570,936 trabajadores de grandes empresas dispusieran de ingresos suficientes para cubrir el costo total del primer quintil.
Sin embargo, la situación es distinta para quienes laboran en micro, pequeñas y medianas empresas.
Las estadísticas del Ministerio de Trabajo y del Banco Central indican que 946,556 empleados de esos segmentos empresariales no reciben ingresos suficientes para adquirir por completo los productos y servicios incluidos en el primer quintil.
Así quedaron los salarios mínimos
Tras el incremento de un 8 % aplicado este año, los salarios mínimos del sector privado no sectorizado quedaron establecidos de la siguiente manera:
- Grandes empresas: 29,988 pesos mensuales.
- Medianas empresas: 27,489.60 pesos.
- Pequeñas empresas: 18,421.20 pesos.
- Microempresas: 16,993.20 pesos.
Las micro, pequeñas y medianas empresas representan el 98.7 % del tejido empresarial dominicano. Además, fueron las categorías que registraron los menores incrementos absolutos.
Inflación supera la meta del Banco Central
Recientemente, el Banco Central informó que la inflación interanual alcanzó 5.11 % en abril de 2026.
La cifra superó el rango meta de 4 % ± 1 % definido por la entidad monetaria.
Asimismo, el organismo anticipó que la inflación se mantendrá por encima del objetivo de 5 % durante buena parte del año. Por ello, persistirá la presión sobre el poder adquisitivo de los hogares.
La canasta familiar también sigue aumentando
El incremento de precios no se limitó al primer quintil. De hecho, todos los niveles de la canasta familiar registraron aumentos durante el último año.
Para adquirir los bienes y servicios del quinto quintil se requerían 79,686.50 pesos en abril de 2026. Esto representó un aumento de 3,560.65 pesos respecto al mismo mes de 2025.
Asimismo, el cuarto quintil alcanzó un costo de 52,227.85 pesos. La variación anual fue de 2,456.93 pesos.
Por su parte, la canasta familiar nacional pasó de 46,728.50 pesos a 49,118.34 pesos entre abril de 2025 y abril de 2026. Esto implicó un incremento absoluto de 2,389.84 pesos.
Mientras tanto, el segundo y tercer quintil experimentaron aumentos de 2,009.94 pesos y 2,257.55 pesos, respectivamente.
Menos pobreza, pero mayor presión sobre los ingresos
A finales de la semana pasada, el presidente Luis Abinader destacó que la pobreza monetaria descendió a 15.3 % durante el primer trimestre de 2026. Se trata del nivel más bajo registrado en el país.
Sin embargo, el avance en los indicadores de pobreza coincide con un escenario de inflación que continúa afectando la capacidad de compra de los trabajadores.
La evolución de los precios durante los próximos meses será determinante para medir si los aumentos salariales continúan perdiendo terreno frente al costo de vida o logran recuperar parte de su poder adquisitivo.

