RDÉ DIGITAL, HONDURAS.- Centroamérica y República Dominicana enfrentan un panorama preocupante en materia de desarrollo humano sostenible, pese a haber mantenido un crecimiento económico por encima del promedio latinoamericano. Así lo revela el Séptimo Informe Estado de la Región 2025, presentado este martes en Tegucigalpa por el Programa Estado de la Nación (PEN), con el respaldo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y la Unión Europea.
El informe advierte que, de continuar las tendencias observadas en la última década en áreas económicas, sociales, ambientales y políticas, la región podría enfrentar un escenario de mayores rezagos en desarrollo humano, junto con un incremento de los conflictos internos y tensiones entre Estados.
“El momento para actuar es hoy. El escenario actual no es deseable, pero tampoco inevitable”, señaló Alberto Mora, coordinador de investigación del informe, quien subrayó la urgencia de reformas estructurales y acuerdos multisectoriales.
Retrocesos tras décadas de avances
A diferencia de los resultados positivos reportados a finales del siglo XX —cuando la región mostró signos de estabilidad política y progreso social tras décadas de conflictos armados—, el informe de 2025 sostiene que Centroamérica y República Dominicana atraviesan su situación más crítica desde entonces.
La recuperación institucional, la integración regional y la confianza democrática muestran signos de deterioro.
Informe destaca desigualdad y pobreza: desafíos persistentes
Aunque se reconocen logros económicos y sociales en los últimos 30 años, el informe destaca que estos avances partieron de condiciones iniciales muy desfavorables y han evolucionado de manera desigual entre los países.
Uno de los datos más relevantes es el alto nivel de pobreza en Honduras, donde el 80 % de los hogares viven en condiciones de pobreza, y un 20 % en pobreza extrema.
Guatemala, aunque ha registrado una disminución reciente, también continúa con niveles elevados: el 56 % de los hogares están en situación de pobreza, una cifra aún superior al promedio latinoamericano.
Por el contrario, Costa Rica, Panamá y República Dominicana aparecen como los países más estables y dinámicos, lo que ha generado una creciente asimetría dentro de la región.
La región como espacio común, en crisis
El informe también cuestiona la vigencia del ideal de Centroamérica y República Dominicana como un bloque regional cohesionado.
Señala que la visión compartida que impulsó la integración a través del Protocolo de Tegucigalpa en 1991, hoy se encuentra en su peor momento.
Además, se alerta sobre el creciente peso de las estructuras militares y de seguridad en la región, lo cual podría acentuar los desequilibrios institucionales y sociales si no se acompañan de políticas integrales de desarrollo humano.
Llamado a la acción conjunta
El estudio plantea que superar este estancamiento requiere liderazgo, voluntad política y mecanismos efectivos de seguimiento y evaluación.
También enfatiza la necesidad de fortalecer los principios democráticos como base de cualquier proceso de transformación regional.

