RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS (AFP).- Cientos de miembros de la comunidad latina en Houston, Texas, se manifestaron este 2 de febrero en rechazo a las deportaciones intensificadas por el presidente Donald Trump tras asumir su segundo mandato el pasado 20 de enero.
La protesta, marcada por consignas de unidad y resistencia, exigió el cese de las redadas migratorias y la protección de familias trabajadoras.
La movilización recorrió varias calles de la ciudad hasta llegar al parque Hermann, donde los manifestantes denunciaron el impacto de las nuevas medidas migratorias, que han incluido operativos en lugares tradicionalmente considerados “sensibles”, como iglesias, escuelas y centros de trabajo.
Las recientes políticas han generado temor en comunidades de inmigrantes de origen mexicano, hondureño y salvadoreño, entre otros. En redes sociales han circulado videos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) realizando detenciones en distintas ciudades del país, lo que ha incrementado la preocupación entre familias de estatus migratorio irregular.
Alfredo Castillo, un ciudadano estadounidense de 63 años, hijo de inmigrantes mexicanos, expresó su indignación: “No somos criminales como dice Trump, la gente viene a trabajar, a hacer una vida honesta. Este país fue hecho por inmigrantes y así va a ser siempre”.
Por su parte, Alexandria Pike, una estilista de 34 años, relató que su familia llegó al país en busca de un futuro mejor y ahora teme por quienes aún no han regularizado su estatus.
“Estoy aquí para ser la voz de los que ahora están asustados. Mi abuela vino ilegalmente para darle una mejor vida a nuestras generaciones. Su lucha me permitió alcanzar el sueño americano”, afirmó.
Omar Martínez, un trabajador del sector logístico que logró su naturalización tras años de vivir en Estados Unidos sin documentos, subrayó su preocupación por familiares que aún no han legalizado su estatus.
“Todavía tengo parientes que llevan muchos años aquí, son trabajadores, gente de bien, sin crímenes, y estamos asustados por ellos”, dijo, instando al gobierno a priorizar la deportación de personas con antecedentes delictivos en lugar de separar familias trabajadoras.
Las políticas migratorias de la nueva administración han reavivado el debate sobre el impacto de las deportaciones masivas en comunidades latinas.
Mientras tanto, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes continúan exigiendo reformas que garanticen una regularización más accesible y un trato humanitario para quienes buscan estabilidad en el país.

