RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La actriz, bailarina, directora y productora Ioana Alfonso, con raíces dominicanas, se encuentra en uno de los momentos más trascendentales de su carrera artística.
Desde su papel como directora asociada en Othello, hasta su trabajo en Buena Vista Social Club, Alfonso sigue explorando nuevas facetas en el mundo del teatro sin perder de vista su identidad caribeña.
Dirigir una obra de William Shakespeare en Broadway es un reto que pocos artistas enfrentan, y Alfonso lo asume con orgullo. En Othello, tiene la responsabilidad de trabajar con figuras de la talla de Denzel Washington y Jake Gyllenhaal, bajo la dirección de Kenny León.
“Es un proyecto único en muchos sentidos”, señala Alfonso. “No se había hecho Othello en Broadway en casi 40 años, y formar parte de un equipo creativo de este nivel es una experiencia que solo sucede una vez en la vida”.
Sin embargo, más allá de la magnitud del proyecto, lo que más la impacta es la oportunidad de conocer y aprender de los grandes actores con los que trabaja. “Estar con Denzel Washington y compartir su visión artística y humana es algo que jamás imaginé”, confiesa.
A la par de su trabajo en Othello, Alfonso es coproductora de Buena Vista Social Club, una obra que la conecta con sus raíces caribeñas. “Decidí ser parte de este proyecto precisamente por mi vínculo con la República Dominicana”, afirma.
Nacida en Nueva York, pero con una infancia marcada por constantes visitas a la isla, Ioana Alfonso siente que su esencia sigue profundamente ligada a Quisqueya. “Siento que nunca me fui en realidad”, dice con convicción.
Aunque su trayectoria la ha llevado por distintos caminos dentro de las artes escénicas, Alfonso destaca que su primera pasión siempre ha sido la danza. “Es lo que me define. Aunque con el tiempo no pueda bailarlo como antes, siempre veré el arte desde una perspectiva de movimiento”, explica.
Esa conexión con el baile la ha acompañado en su trabajo en teatro, cine y televisión, donde ha participado en producciones como Wicked, In the Heights, Orange Is the New Black y Master of None. Además, ha trabajado con artistas de renombre como Jennifer López y Ricky Martin.
El camino hasta Broadway no ha sido fácil. Alfonso describe su rutina de trabajo como un ejercicio de resistencia y pasión. “Trabajo de 12 del mediodía a 12 de la noche, lo que significa que apenas veo a mi hijo de siete años una hora al día”, comenta.
A pesar del esfuerzo, para ella cada proyecto representa una oportunidad de crecimiento. “Este es uno de los momentos más especiales de mi carrera. He aprendido que el arte no solo es talento, sino también disciplina, sacrificio y amor por lo que hacemos”.
Fuente: Diario Libre

