RDÉ DIGITAL, IRÁN. -Este viernes, Irán está llevando a cabo unas elecciones parlamentarias dominadas por los conservadores, en un contexto de descontento popular que amenaza con una baja participación, marcando los primeros comicios en el país desde las protestas desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini en 2022.
Con cerca de 60,000 colegios electorales abiertos desde las 08:00 de la mañana hora local, se espera que unos 61 millones de iraníes sean llamados a las urnas hasta las 18:00 de la noche. El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, fue uno de los primeros en votar, instando a los ciudadanos a participar para “decepcionar a los enemigos”.
Sin embargo, hay llamados al boicot por parte de activistas, políticos y otros sectores de la sociedad, incluyendo a la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, quien lo considera una “obligación moral”. Las encuestas sugieren una participación que oscila entre el 30 % y el 41 %, evidenciando un posible descontento con el sistema.
Estas elecciones se realizan en un contexto de agitación social tras la represión policial de las protestas provocadas por la muerte de Amini, así como por la mala situación económica y la descalificación de candidatos reformistas por el Consejo de los Guardianes. De los 15,200 candidatos, apenas hay políticos reformistas entre los cuales elegir.
A pesar de los esfuerzos mediáticos estatales para mostrar un gran entusiasmo en los colegios electorales, algunos iraníes expresan escepticismo. Ali Reza, empleado gubernamental de 56 años, votó, pero lo hizo “en contra de su voluntad”, expresando preocupación por la presión institucional.
En medio de las elecciones, el cantante Shervin Hajipour anunció su condena a tres años y ocho meses de cárcel por “propaganda contra el sistema”, debido a su canción “Baraye” (Para), himno de las protestas, evidenciando la continua tensión política y social en el país.

