RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Irene López, conocida artísticamente como Irepelusa, define su proyecto musical como una extensión de sí misma: “Pelusa es una parte de mí… soy un portal donde llegan los mensajes del universo y yo solo estoy aquí para decírselos a quienes necesitan escucharlos”, expresó en reciente entrevista. Su estilo fusiona hip-hop, lo-fi alternativo y ritmos psicodélicos, con raíces caribeñas que se perciben en cada interpretación.
Desde niña, la música fue su guía. Comenzó tocando violín en la Orquesta Sinfónica y se inspiró en artistas como The Cranberries y Red Hot Chili Peas. Aunque intentó clases formales de teclado y guitarra, decidió aprender de manera autodidacta, desarrollando un oído musical único y descubriendo su voz como principal instrumento de expresión.
Transformar experiencias en canciones
Para Irepelusa, componer es un acto de sanación y autodescubrimiento. “Transformo lo que siento y vivo en canciones; es mi manera de expresarme, de soltar y aceptar todo lo que está dentro de mí”, aseguró. Su primer álbum, Un koala en una palmera, recoge canciones que nacieron incluso durante la pandemia, y colaboraciones con artistas como Rawayana y Jamebene, consolidando su estilo auténtico.
Su segundo álbum, Irene Alejandra, producido por Juan Pablo Vega, refleja un lado más íntimo y personal. Con singles como Nervios de Acero, Los Domingos La Paso Solita y Te Amé Temprano junto a Esteman, la artista consolida su evolución como compositora, productora e intérprete.
Cada tarima, una experiencia mágica
Irepelusa destaca la conexión con su público en vivo: “Cada tarima es mágica y me ayuda a crecer día a día. Me enfoco en dar lo mejor de mí, no solo cantando sino también con la expresión corporal”. Su energía caribeña se refleja en cada presentación: “Llevo la costa conmigo siempre… trato de enseñarle a la gente lo que se siente el lugar de donde vengo”.
Festivales como Stereo Picnic en Bogotá o Cusica en Venezuela han marcado su carrera, y cada ciudad que visita se convierte en una fuente de inspiración para nuevas composiciones.
Creación colaborativa y libertad artística
Irepelusa disfruta tanto componer sola como en colaboración: “Me gusta crear con otras personas porque hay otro punto de vista y otra perspectiva de lo que estamos hablando. También me encanta interpretar canciones de otros y transformarlas a mi estilo”. Para ella, el estudio es su “oficina creativa”, donde cada maqueta se escucha, se prueba y se enamora antes de salir al público.
Celebrar su libertad a través de la música es uno de sus mayores logros: “Estoy celebrando mi libertad y qué bonito hacerlo a través de estas sesiones”, concluyó la artista, quien continúa llevando la música venezolana a escenarios internacionales y consolidándose como un referente contemporáneo del pop y la música urbana.

