RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- En el episodio número 48 de Ensamble Etéreo, nos acompañó Irene López, nacida en Puerto de la Cruz, Venezuela, quien transformó su talento natural en Irepelusa, proyecto que fusiona hip-hop, lo-fi alternativo y ritmos psicodélicos. Desde niña, la música fue su guía; mientras tocaba violín en la Orquesta Sinfónica, creció escuchando a The Cranberries, Black Eyed Peas y Red Hot Chili Peppers, influencias que años después definirían su sello personal.
Con una guitarra recibida de cumpleaños y vídeos de YouTube, desarrolló un oído musical único. Intentó clases de teclado y guitarra, pero decidió aprender sola, explorando cada instrumento y descubriendo su voz como herramienta central de expresión. En su adolescencia debutó como teclista y voz secundaria en la banda Polyman, y más tarde se unió a Motherflowers, junto a Veztalone y Frank Lucas, grupo que experimentó con el “retrofuturismo psicotropical” y sirvió como base de su carrera en solitario.
En 2017 consolidó Irepelusa, publicando sencillos bajo un enfoque de “prueba y error” que le permitió definir un estilo propio. Su primer álbum, Un koala en una palmera, recopiló canciones y colaboraciones que narran su recorrido artístico. Temas como No, Curarte y Ciclón surgieron durante la pandemia, mientras que colaboraciones con Rawayana y Jamebene ampliaron su horizonte creativo. Cada pista reflejó su proceso de autodescubrimiento, desde la instrumentación hasta la producción musical, desarrollando un sonido auténtico que mezcla raíces caribeñas con géneros internacionales.
Segundo álbum
Su segundo álbum, Irene Alejandra, producido por Juan Pablo Vega, muestra una faceta más personal e íntima, abordando emociones humanas, resiliencia y amor propio. Singles como Nervios de Acero, Xq Tan Diferente, Los Domingos La Paso Solita, RePave y Te Amé Temprano feat. Esteman consolidan su evolución como compositora, productora e intérprete.
Durante su participación en Ensamble Etéreo, la artista deleitó al público con un repertorio que incluyó: Pan con Miel, Curarte, Girasoles, Tan Poco, Juguito de Mañana, Un Día a la Vez, Avísame y Cuarzo (Caribe). Cada interpretación evidenció su compromiso con la innovación musical y su conexión con los oyentes.
A pesar de los desafíos, incluyendo la pandemia y las limitaciones tecnológicas en Venezuela, Irene mantiene disciplina y perseverancia. Su trayectoria demuestra que la constancia, la reinvención y la autenticidad permiten que un artista sobresalga sin necesidad de competir, inspirando a nuevas generaciones. Irepelusa continúa consolidando su identidad, llevando la música venezolana a escenarios internacionales y posicionándose como un referente contemporáneo del pop y la música urbana.

