RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– La policía italiana recuperó 104 obras de arte contemporáneo falsificadas, entre ellas imitaciones atribuidas a Pablo Picasso, Edvard Munch y Paul Klee. La operación, bautizada como “Minotauro bis”, se desarrolló en coordinación con 14 países, incluidos España, Portugal, Reino Unido y Estados Unidos.
La investigación comenzó en 2022 y fue coordinada por la Fiscalía de Roma junto a Eurojust, la agencia europea de cooperación judicial. Según informaron este viernes los Carabineros, las piezas falsas eran comercializadas como originales y enviadas principalmente a casas de subastas en el extranjero.
Red internacional y sofisticado sistema de falsificación
Durante la operación se emitieron 13 Órdenes Europeas de Investigación y 9 Solicitudes de Asistencia Judicial en países tanto dentro como fuera de la Unión Europea, incluyendo Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Alemania, Noruega, Suecia y Suiza.
El sistema de falsificación combinaba tecnología digital y técnicas artesanales. Los autores utilizaban papel especial con filigranas que imitaban las originales —como “Vollard” o “Picasso”— y escaneaban obras auténticas para luego diseñar plantillas gráficas. Las copias eran impresas mediante moldes de polímero.
Para darles apariencia de antigüedad, las falsificaciones eran tratadas con baños de café o té. También se les añadían firmas falsas y documentos de libre circulación adulterados, con el objetivo de sortear los controles legales y certificar falsamente su autenticidad.
Daño económico estimado en un millón de euros
Según las autoridades, las obras falsificadas habrían alcanzado en el mercado valores similares a los originales. De haber sido vendidas, el daño económico a los compradores se habría estimado en alrededor de un millón de euros.
Como parte de la operación, el juez de instrucción ordenó el secuestro de cinco cuentas bancarias y dos vehículos, con un valor total aproximado de 300,000 euros.
Golpe al fraude en el mercado del arte
La operación “Minotauro bis” representa uno de los mayores golpes recientes contra el fraude en el mercado internacional del arte contemporáneo. Las autoridades italianas destacaron la importancia de la colaboración judicial y policial entre países para identificar, rastrear y retirar del circuito comercial estas falsificaciones antes de su venta.

