RDÉ DIGITAL, BARCELONA.– El director y diseñador hispanocubano James A. Castillo presenta su nueva película de animación, El fantasma de la Quinta, centrada en los últimos años del pintor español Francisco de Goya (1746-1828) en su finca de Madrid, la Quinta del Sordo.
Castillo explicó que el proyecto nació de su interés por combinar animación con el género de terror y abordar la mortalidad y el arte. Eligió a Goya porque su vida y obra abarcan historia, crítica social, muerte y arte, además de su fascinación personal por el pintor desde niño.
Una perspectiva inédita
El director decidió que la finca fuera el narrador omnisciente de la historia, observando a Goya “a veces con horror, otras con envidia y otras con cariño”. Castillo busca mostrar al pintor como un anciano de 72 años, viudo, con demencia y sordera, aislado en soledad.
La colaboración del guionista Julio Serrano ayudó a reforzar la representación visual y emocional del personaje, enfatizando su vulnerabilidad más que su grandeza artística.
La Quinta del Sordo y las Pinturas Negras
Castillo se centra en el año 1819, cuando Goya se retiró a la Quinta del Sordo. Allí la enfermedad y la soledad lo enfrentan a los fantasmas de su pasado. En un trance febril, realiza las Pinturas Negras directamente sobre las paredes, en un intento de exorcizar sus visiones.
Según el director, este período marca la transición de Goya de pintor romántico a artista universal, autor de las obras que lo inmortalizaron. La falta de información histórica sobre estos años permitió a Castillo crear una interpretación artística libre y profunda.
Presentación y legado
La película se presentó en el reciente Festival de Cine Fantástico de Sitges y busca acercar al público al pintor. Castillo recuerda que las Pinturas Negras estuvieron abandonadas durante sesenta años, y que Goya murió pensando que nadie las vería. La finca fue derribada tras extraer las obras, lo que refuerza la importancia histórica y simbólica de su trabajo.

