RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El telepredicador estadounidense Jim Bakker murió a los 86 años, según informó este martes su esposa, Lori Bakker. Su trayectoria estuvo marcada por el éxito televisivo, pero también por escándalos sexuales y una condena por fraude.
Bakker alcanzó notoriedad junto a su primera esposa, Tammy Faye, con quien construyó un imperio religioso durante las décadas de 1970 y 1980. Ambos fundaron la cadena PTL, que llegó a reunir unos 13 millones de espectadores.
La emisora, creada en 1974, transmitía espacios como El show de Jim y Tammy y La Fiesta de Tammy Faye. Además, la pareja creó Heritage USA, un parque temático cristiano en Carolina del Sur.
Una carrera marcada por escándalos
La carrera de Bakker comenzó a deteriorarse en 1987, cuando salió a la luz una relación que había mantenido años antes con una secretaria. La mujer afirmó que había sido violada y recibió 265.000 dólares para mantener silencio sobre el caso.
Dos años después, Bakker fue condenado por fraude y malversación de fondos. La justicia determinó que había defraudado a seguidores de PTL por 158 millones de dólares mediante la venta de vacaciones indefinidas en Heritage USA.
Asimismo, se estableció que utilizó 3,7 millones de dólares de los fondos del canal para financiar su estilo de vida. Inicialmente recibió una condena de 45 años de prisión.
Sin embargo, Bakker salió en libertad en 1994, después de cumplir cinco años. Para entonces ya se había divorciado de Tammy Faye.
Regresó a la televisión religiosa
En 1996, Bakker publicó unas memorias en las que relató su experiencia en prisión. Según el texto, allí llegó a cuestionar la relación entre la fe cristiana y el dinero.
Posteriormente, en 2003, regresó a la telepredicación mediante un programa difundido por canales evangelistas. Desde ese espacio promovió mensajes apocalípticos y comercializó productos que presentó como supuestos remedios contra la covid-19.
La vida de Bakker quedó ligada así a una etapa de gran expansión de la televisión religiosa en Estados Unidos. También estuvo asociada a uno de los casos de fraude más conocidos dentro del televangelismo estadounidense.
Su primera esposa, Tammy Faye, falleció en 2007. Su historia junto a Bakker inspiró posteriormente la película The Eyes of Tammy Faye, protagonizada por Jessica Chastain, quien ganó el Óscar a mejor actriz por su interpretación.

