RDÉ DIGITAL, WASHIGTON.- Un juez federal dictaminó que el desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) por parte del Departamento de Eficiencia del Gobierno (DOGE), liderado por el empresario Elon Musk, probablemente violó la Constitución. Como resultado, el tribunal bloqueó indefinidamente nuevos recortes en la agencia.
La orden judicial requiere que el gobierno de Donald Trump restablezca el acceso a correos electrónicos y computadoras a todos los empleados de USAID, incluidos aquellos que fueron dados de baja administrativa. Sin embargo, no anula los despidos ni restituye completamente la agencia.
El juez Theodore Chuang, del Distrito de Maryland, rechazó el argumento de la Casa Blanca de que Musk es solo un asesor del presidente Trump. Según su fallo, las declaraciones públicas y publicaciones en redes sociales del empresario evidencian su dominio sobre DOGE. En una de ellas, Musk afirmó que había “metido a USAID en la trituradora de madera”.
El juez concluyó que USAID ya no tiene capacidad para cumplir varias de sus funciones legales, y que su eliminación afectó el equilibrio de poderes en el gobierno. La demanda contra DOGE, presentada por empleados y contratistas de USAID, sostiene que Musk y su equipo están ejerciendo un poder reservado a funcionarios electos o confirmados por el Senado.
Recortes y conflictos internos
La Casa Blanca defendió el accionar de DOGE, argumentando que su misión es eliminar el despilfarro y la corrupción en el gobierno federal, alineándose con la plataforma electoral de Trump. Sin embargo, ni la administración ni DOGE han respondido a la decisión judicial.
El proceso de desmantelamiento de USAID se aceleró en febrero, cuando altos funcionarios de seguridad de la agencia fueron obligados a tomar licencias forzadas tras intentar restringir el acceso de DOGE a documentos clasificados. Posteriormente, casi todo el personal fue despedido o suspendido, y el 83 % de los contratos de USAID fueron cancelados.
Estas medidas forman parte de una estrategia más amplia del gobierno de Trump y Musk para eliminar la agencia de ayuda exterior, que operó durante más de seis décadas. La orden ejecutiva firmada por Trump el día de su toma de posesión congeló la financiación de la ayuda internacional y ordenó una revisión exhaustiva de los programas de desarrollo de EE.UU.
Impacto y reacciones
Defensores de USAID sostienen que la administración Trump carece de autoridad para bloquear fondos ya aprobados por el Congreso. Según Chuang, la rápida eliminación de la agencia perjudicó el interés público al socavar la capacidad del poder legislativo para decidir sobre su destino.
El fallo representa un hito en la resistencia contra DOGE. Norm Eisen, presidente ejecutivo del Fondo de Defensores de la Democracia Estatal, afirmó que esta es la primera decisión judicial que señala que las acciones de Musk violan la Cláusula de Nombramientos de la Constitución.
Por su parte, Abby Maxman, directora ejecutiva de Oxfam América, instó a restablecer los fondos y el personal de USAID, advirtiendo que los recortes ya están teniendo “consecuencias de vida o muerte para millones en todo el mundo”.

