RDÉ DIGITAL, EL SALVADOR.- Un juicio sin precedentes avanza en El Salvador contra 486 miembros de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13), donde testigos protegidos han comenzado a señalar a 22 de sus principales líderes como responsables de ordenar miles de crímenes.
El proceso judicial, considerado uno de los más grandes en la historia del país, busca desarticular la estructura de mando de la organización.
Fiscalía presenta testimonios clave
Durante la segunda jornada, la Fiscalía presentó pruebas testimoniales para sustentar las acusaciones. El fiscal adjunto contra el crimen organizado, Max Muñoz, explicó que las declaraciones apuntan a demostrar que la pandilla operaba como un “corporativo criminal”.
Según las autoridades, la estructura era dirigida por la llamada “ranfla”, considerada la cúpula de la organización.
Más de 47,000 delitos atribuidos a los acusados
De los 486 imputados:
- 413 participan de forma virtual.
- 73 enfrentan el proceso en ausencia.
A los acusados se les atribuyen más de 47,000 delitos cometidos entre 2012 y 2022. Entre ellos figuran miles de homicidios, incluidos 87 registrados en marzo de 2022.
La Fiscalía sostiene que los asesinatos eran autorizados mediante el mecanismo denominado “válvulas abiertas”, que permitía ejecutar crímenes con aprobación de la dirigencia.
Señalan a cabecillas de la organización
Entre los principales acusados figura Élmer Canales Rivera, identificado como uno de los líderes clave de la Mara Salvatrucha (MS-13).
El señalado fue capturado en México y actualmente espera juicio en Estados Unidos.
Reclusión en cárceles de alta seguridad
Más de 250 imputados se encuentran recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), mientras que el resto permanece en otros centros penitenciarios de alta seguridad.
El proceso se desarrolla en gran medida de forma virtual, con los acusados conectados desde prisión.
Contexto de la ofensiva contra pandillas
Este juicio se enmarca en la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Nayib Bukele, quien declaró una ofensiva contra las pandillas tras el repunte de violencia en 2022.
Desde entonces, el Gobierno mantiene un régimen de excepción que ha permitido la detención de más de 91,000 personas.
Cuestionamientos por derechos humanos
No obstante, la medida ha sido criticada por organismos internacionales, que denuncian presuntos casos de:
- Arrestos arbitrarios.
- Torturas.
- Muertes bajo custodia.
A pesar de ello, las autoridades sostienen que el proceso representa un paso clave para desmantelar definitivamente a la Mara Salvatrucha (MS-13).
Un proceso histórico en la región
El juicio es considerado el primer gran proceso contra la cúpula histórica de la pandilla. En consecuencia, su desarrollo podría marcar un precedente en la lucha contra el crimen organizado en la región.
En conclusión, el avance del juicio en El Salvador refleja un esfuerzo sin precedentes por llevar ante la justicia a los principales responsables de una de las organizaciones criminales más peligrosas de América Latina.

