RDÉ DIGITAL, ARGENTINA (EFE).- Un fallo judicial suspendió por seis meses el decreto del presidente argentino, Javier Milei, que convertía al estatal Banco Nación en sociedad anónima, medida que abría la puerta a la participación de capitales privados en la mayor entidad financiera del país.
La decisión fue tomada por el juez federal Alejo Ramos Padilla en respuesta a un recurso presentado por la Asociación Bancaria, que calificó la resolución como una victoria en la defensa de la banca pública.
El decreto, publicado el 20 de febrero, establecía que el Estado argentino mantendría el 99,9 % del capital social, mientras que la Fundación Banco de la Nación Argentina poseería el 0,1 %. Además, fijaba un capital social de 1,6 billones de pesos (1.471 millones de dólares) y otorgaba la administración estatal al Ministerio de Economía.
El Gobierno de Milei había intentado incluir al Banco Nación en una lista de empresas estatales a privatizar, pero enfrentó resistencia en el Parlamento. Ante este obstáculo, impulsó su transformación en sociedad anónima como paso previo a una posible apertura al capital privado.
El Banco Nación, con 17.403 empleados y 721 sucursales en Argentina, también opera en Nueva York, Madrid, Montevideo y Santa Cruz de la Sierra, además de contar con representaciones en EE.UU., Brasil, Paraguay y China. Según datos oficiales, es la principal entidad financiera del país en activos, préstamos y depósitos.

