RDÉ DIGITAL, PARÍS.- El Museo de la Música de la Filarmónica de París presenta la exposición “Kandinsky. La música de los colores”, una muestra que profundiza en la estrecha relación entre la pintura y la música en la obra del pionero del arte abstracto Wassily Kandinsky. La exposición estará abierta al público hasta el 1 de febrero de 2026, con cerca de 200 obras procedentes, en su mayoría, del Centro Pompidou.
Un momento que cambió la historia del arte
En 1896, Kandinsky, entonces de 30 años, asistió a la ópera Lohengrin, de Richard Wagner, en el Teatro Bolshói de Moscú. Aquella experiencia lo marcó para siempre.
“Vi en mi mente todos mis colores; líneas salvajes, casi locas, aparecieron ante mí”, recordó el artista.
Ese encuentro con la música de Wagner lo llevó a convencerse de que la pintura podía alcanzar el poder expresivo de la música, impulsándolo a mudarse a Múnich para estudiar arte.
Un recorrido multisensorial
La exposición, organizada por Marie-Pauline Martin y Angela Lampe, combina arte visual y experiencia sonora. Los visitantes recorren doce secciones temáticas con auriculares geolocalizados, que reproducen piezas que influyeron en el artista, como el Preludio de Lohengrin o cantos ortodoxos rusos.
Entre las obras más destacadas se encuentran “Improvisación 3” (1909) y “Impresión III (Concierto)” (1911), inspirada en un recital del compositor Arnold Schoenberg, cuya música atonal impactó profundamente al pintor ruso.
De Múnich a la Bauhaus: la evolución de un lenguaje sonoro
La muestra revela cómo la música acompañó cada etapa creativa de Kandinsky: desde su participación en el grupo El Jinete Azul (Der Blaue Reiter) hasta su trabajo docente en la Bauhaus. Sus obras, con títulos como Improvisación, Fuga o Composición, reflejan su esfuerzo por traducir ritmo, armonía y variación al lienzo.
“La música fue su modelo intelectual: el arte abstracto por excelencia”, afirmó la curadora Angela Lampe.
El cierre: las grandes “Composiciones”
El recorrido culmina con las tres últimas piezas monumentales de Kandinsky:
- Composición 8 (1923, Guggenheim de Nueva York)
- Composición 9 (1936, Centro Pompidou)
- Composición 10 (1939, Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf)
Estas obras resumen su convicción de que el color podía sonar y la música podía verse.
“Kandinsky. La música de los colores” invita a descubrir cómo la sinestesia del artista ruso convirtió la pintura en una partitura visual. Una cita imperdible en París para los amantes del arte y la música.

