RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La obra “Los demonios del amor”, escrita y dirigida por Judith Rodríguez, se presentará los días 15 y 16 de agosto, a las 8:30 p. m., en Casa de Teatro, Ciudad Colonial. Esta pieza propone una experiencia inmersiva que aborda el amor, el dolor y los traumas emocionales que marcan la vida de las personas.
El montaje surge de un intenso laboratorio actoral desarrollado durante varias semanas. Como resultado, reúne a un elenco diverso, entre ellos Benny Pérez, Mary Gaby Aguilera, Alanna Cabrera, Vic Gómez, Laura Gisselle Reynoso, Laura Canario y María del Mar Fernández.
Además, se suman reconocidas figuras del teatro musical como Natacha Hernández y Tomás Alfonso Méndez. También participan nuevos talentos escénicos, como Thais Herrera, Elizabeth Luna (Lunita), Eva Lucía Aquino, Patricia Moqueta, Demi Hernández, Shanisse Rojas, Jerry Pérez y Carlos Reynoso.
Relatos que rompen la cuarta pared
A lo largo de la obra, se cruzan historias de personajes clásicos de la literatura con testimonios contemporáneos. Cada uno rompe la cuarta pared para confesar sus verdades más íntimas y liberar demonios internos. El público, por tanto, se convierte en testigo y cómplice dentro de un formato tipo “Juicio TV Show”.
Gracias a esta estructura, la pieza provoca una reflexión profunda sobre la vulnerabilidad humana y el peso de las heridas emocionales no resueltas.
Estética y musicalización
La propuesta estética fusiona el postmodernismo con elementos del teatro del absurdo. Así se construye una narrativa cruda, que evidencia cómo los traumas heredados y la búsqueda de amor pueden condicionar la vida entera.
Por otro lado, la musicalización está a cargo de José Andrés “Dingo” Molina, quien crea una atmósfera sonora que intensifica cada testimonio y añade profundidad a las escenas.
Detalles de presentación
- Fechas: Viernes 15 y sábado 16 de agosto
- Hora: 8:30 de la noche
- Lugar: Casa de Teatro, Ciudad Colonial
Con esta obra, Judith Rodríguez ofrece una experiencia distinta. No solo invita a disfrutar del teatro, sino también a reconocer las emociones más ocultas que nos definen como seres humanos.

