RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La noche del sábado fue testigo de un regreso inolvidable al escenario por parte de La Sophy, quien ofreció un emotivo concierto titulado “Sophy Sinfónico” en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito.
La velada, que duró cerca de dos horas, estuvo llena de nostalgia y emoción, mientras la artista, acompañada de la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo bajo la dirección de Amaury Sánchez, interpretó sus más grandes éxitos con arreglos sinfónicos que realzaron su calidez vocal y estilo único.
Con una ovación de pie, La Sophy hizo su entrada a las 8:45 de la noche, vistiéndose de elegante conjunto negro con detalles plateados. Su primer tema, “Perdón”, marcó el inicio de un viaje musical que revivió momentos especiales en la vida de su público.
“Le doy gracias a Dios por estar con ustedes, muchas gracias por el cariño que siempre me han brindado”, expresó la cantante en un emotivo saludo al público.
El concierto incluyó una serie de canciones que definieron la carrera de La Sophy, tales como “Compárame”, “Necesito de ti”, “Conversemos”, y “Lo mejor de mí”, todas acompañadas de anécdotas que la artista compartió con sus seguidores, agradeciendo el apoyo incondicional que ha recibido a lo largo de los años.
El maestro Amaury Sánchez, director de la orquesta, destacó la colaboración entre los músicos y la importancia de la música como un lenguaje universal. “La música es la perfecta sincronía entre el arte y los sentidos, y es el lenguaje universal que nos comunica con el espíritu”, expresó Sánchez, recibiendo una cálida ovación por parte del público.
La noche también estuvo marcada por momentos de gran conexión emocional. Uno de los más destacados ocurrió cuando los asistentes pidieron a viva voz la interpretación de “Canción para una esposa triste”, un tema de su disco “Yo soy una mujer y no soy una santa”, lanzado en 1972.
La canción, que habla de la difícil decisión de seguir adelante en una relación, fue recibida con una enorme carga emocional, creando una atmósfera de comunión cuando el público acompañó a La Sophy en los versos.
La velada concluyó con el tema “Quisqueya”, una pieza dedicada a la República Dominicana escrita por Rafael Hernández. Con esta emotiva interpretación, La Sophy cerró su regreso triunfal a los escenarios a las 10:26 de la noche, dejando una sensación de gratitud y satisfacción en el público, que la ovacionó por su extraordinaria presentación.

