RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-La Penitenciaría Nacional de La Victoria dejará atrás su rol histórico como centro de reclusión para convertirse en una plaza educativa y cultural que beneficiará a los residentes del municipio. En este nuevo espacio también operarán varias oficinas públicas.
El anuncio fue realizado por el director de los Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), quien recordó que durante casi cuatro décadas diferentes administraciones intentaron sustituir el recinto sin lograr avances significativos.
Un nuevo uso para el espacio
En el terreno donde hoy funciona la penitenciaría se levantará una Plaza Educativa que incluirá:
- Museo.
- Recintos universitarios.
- Oficinas públicas, entre ellas una sede de pasaportes.
- Dependencias estatales que ofrecerán servicios a la comunidad.
Además, la zona más alejada del complejo —donde se encuentran los galpones— será convertida en un centro de detención preventiva.
Avances del proyecto Las Parras
El plan entrará en ejecución una vez que el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED), dirigido por Carlos Bonilla, concluya la obra que integra los cinco cuadrantes del complejo Las Parras.
La primera fase, correspondiente a dos cuadrantes del nuevo Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR), fue entregada recientemente. El resto estará listo a finales de 2026.
A partir de esa fecha se realizará el traslado total de los privados de libertad que aún permanecen en La Victoria.
Una infraestructura agotada
Para evaluar las condiciones del antiguo penal se conformó un equipo técnico. La Victoria fue construida en 1952 para alojar a 1,700 internos, pero con los años llegó a albergar más de 9,300, lo que generó un grave nivel de hacinamiento y múltiples riesgos de seguridad.
En los últimos años, dos incendios agravaron el deterioro.
El primero, registrado el 19 de marzo del año pasado, provocó trece fallecidos y varios heridos. El segundo ocurrió el 23 del mismo mes, afectando áreas esenciales del recinto.
La transformación de La Victoria marca el inicio de una nueva etapa para el municipio y para el sistema penitenciario dominicano, con un enfoque en educación, cultura y servicios públicos.

