RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.– La ciudad de Los Ángeles ha puesto en marcha una estrategia para revitalizar su industria cinematográfica y televisiva, golpeada por una serie de crisis recientes y ahora enfrentando nuevas tensiones por el posible establecimiento de aranceles a películas extranjeras, propuestos por el presidente Donald Trump.
La alcaldesa Karen Bass firmó este martes una orden ejecutiva que busca facilitar y abaratar los procesos de filmación dentro de la ciudad, incluyendo películas, series de televisión y anuncios comerciales.
La iniciativa contempla reducir tarifas, agilizar trámites y mejorar la coordinación entre los distintos departamentos municipales involucrados en la concesión de permisos de rodaje.
“Mantener la producción de entretenimiento en Los Ángeles significa conservar empleos bien remunerados, y por eso luchamos”, afirmó Bass, al destacar la relevancia del sector audiovisual para la economía local.
La medida también ampliará el acceso a espacios icónicos como la Biblioteca Central, el Puerto de Los Ángeles y el Observatorio Griffith, lugares de alto valor cinematográfico que podrían ser utilizados con mayor libertad por estudios y productores independientes.
La orden ejecutiva exige a las agencias de la ciudad adoptar un enfoque más proactivo y favorable hacia las producciones audiovisuales, especialmente en aquellos casos en que las decisiones municipales puedan interferir con los cronogramas de rodaje.
Esta decisión llega en un contexto complicado para Hollywood. Tras la pandemia de COVID-19, la industria ha enfrentado una desaceleración prolongada, acentuada por huelgas recientes de guionistas y actores, así como por la falta de incentivos fiscales que desde hace años reclaman los gremios del sector.
A ello se suma la incertidumbre generada por el anuncio de Trump, quien el pasado 4 de mayo propuso imponer aranceles del 100 % a películas extranjeras. Aunque la Casa Blanca aclaró que no se ha tomado una decisión definitiva, el posible impacto en la circulación internacional de contenidos ha generado preocupación en el ecosistema audiovisual.
En respuesta, líderes de los principales sindicatos de Hollywood han enviado una carta abierta al presidente, solicitando la implementación de incentivos fiscales que fomenten la producción nacional y contrarresten posibles efectos negativos de nuevas medidas comerciales.
Con esta orden ejecutiva, Los Ángeles busca reafirmarse como la capital mundial del entretenimiento, adaptando su entorno regulatorio para mantener la competitividad frente a otros centros de producción emergentes tanto dentro como fuera de Estados Unidos.

