RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El ministro de Cultura de la República Dominicana, Roberto Ángel Salcedo, encabezó este martes el acto de aportación al acervo bibliográfico de la Caja 1535 de la “Caja de las Letras”, en el Instituto Cervantes, reafirmando la memoria literaria y humanística del país en el corazón de la lengua española.
El ministro estuvo acompañado por el embajador dominicano en España, Tony Raful, quien destacó la importancia del acto como un símbolo del fortalecimiento de los lazos culturales entre ambos países. La Embajada dominicana en Madrid coordinó el evento, celebrado con solemnidad y sentido histórico.
Ampliación del legado dominicano
Durante su intervención, Salcedo subrayó que este acto no inaugura la presencia dominicana en la “Caja de las Letras”, sino que la amplía y enriquece, al depositar nuevas piezas que complementan el legado de Pedro Henríquez Ureña, uno de los intelectuales más notables del país.
“La República Dominicana, heredera de una tradición humanística que tiene en los Henríquez Ureña su expresión más alta, reconoce en este espacio del Instituto Cervantes una casa natural de su memoria literaria”, expresó el ministro.
Documentos de alto valor histórico
El material depositado en la Caja 1535 incluye piezas únicas del patrimonio literario dominicano:
- La edición príncipe de La independencia efímera, de Max Henríquez Ureña, escrita en Londres entre 1937 y 1938.
- Un manuscrito original de Félix María del Monte, poeta, dramaturgo y prócer de la independencia, miembro de La Trinitaria.
Estos documentos fueron donados por la escritora e investigadora Ylonka Nacidit-Perdomo, reconocida por su labor en la reconstrucción del pensamiento femenino dominicano de los siglos XIX y XX.
Una donación “sine die”
Nacidit-Perdomo declaró que la entrega al Instituto Cervantes constituye una donación libre, voluntaria y perpetua, realizada para preservar la memoria de figuras esenciales como Félix María del Monte, Salomé Ureña, Pedro Henríquez Ureña y Abigaíl Mejía Solière.
“La colección representa el humanismo y el pensamiento de dos notables prohombres de la República Dominicana”, afirmó la investigadora, subrayando su valor para la historia cultural del país.
Memoria compartida
En sus palabras de cierre, el ministro Salcedo afirmó que esta ampliación del depósito dominicano refuerza el compromiso del país con la preservación del pensamiento y la palabra como cimientos de identidad y diálogo entre naciones hermanas.
“A través de los nombres de Félix María del Monte, Abigaíl Mejía, Pedro y Max Henríquez Ureña, se perpetúa una tradición de erudición, civismo y amor por la lengua”, expresó.
Con este acto, la República Dominicana consolida su presencia en uno de los espacios más emblemáticos del ámbito hispánico, reafirmando su vocación de diálogo y su compromiso con la memoria cultural compartida entre España y el Caribe.

