RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO. – En el reciente anteproyecto de Ley de Reestructuración y Actualización Tributaria, los sectores de hidrocarburos y minería han sido los únicos renglones sobre los cuales no se presentaron sugerencias. Este documento busca modernizar y ajustar el sistema tributario del país, pero ha optado por esperar propuestas específicas del gobierno central para el tratamiento de los hidrocarburos.
El anteproyecto señala que “El proyecto prefiere esperar la propuesta del gobierno central sobre el Impuesto a los Hidrocarburos”. Esta decisión refleja una estrategia de cautela y coordinación con las políticas centrales antes de establecer modificaciones tributarias en este sector clave para la economía nacional.
Asimismo, no se han incluido sugerencias para el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo en productos como cervezas, vinos y demás bebidas alcohólicas fermentadas o destiladas, con un volumen de grado alcohólico superior a 1 % e inferior a 15 %. Esto también se extiende a bebidas con un volumen de grado alcohólico superior al 15 %, como el ron, whiskey y vodka. El proyecto sugiere analizar la tasa correcta antes de tomar cualquier decisión definitiva.
La falta de sugerencias se repite en el caso de los cigarrillos, puros y otros productos del tabaco, dejando pendiente una revisión exhaustiva de las tasas impositivas aplicables a estos productos.
Por otro lado, el anteproyecto propone importantes cambios en materia de exenciones tributarias, especialmente aquellas relacionadas con las energías renovables. La Ley No. 57-07, de 2007, que actualmente proporciona incentivos a las energías renovables y regímenes especiales, vería eliminadas casi todas sus exenciones tributarias.
En este contexto, se ha establecido que la Comisión Nacional de Energía (CNE) recomendará una exención de hasta un 50 % de todo tipo de impuestos de importación para los equipos, maquinarias y accesorios necesarios para la producción de energía de fuentes renovables. Esta medida busca fomentar la inversión en energías limpias, alineándose con las metas de sostenibilidad y reducción de emisiones del país.
La decisión de no incluir sugerencias específicas para los hidrocarburos y productos de alto consumo como bebidas alcohólicas y tabaco refleja una prudente espera de análisis más detallados y propuestas que puedan venir del gobierno central. Esto garantiza que cualquier cambio impositivo esté alineado con las políticas nacionales y sectoriales.
El enfoque en la eliminación de exenciones tributarias para las energías renovables, sin embargo, marca una clara dirección hacia la simplificación y actualización del sistema tributario, mientras se mantiene el apoyo a las inversiones en energías limpias. La exención del 50 % recomendada por la CNE pretende equilibrar la necesidad de ingresos fiscales con el incentivo a la adopción de tecnologías sostenibles.
Este anteproyecto representa un paso significativo hacia la reestructuración y modernización del sistema tributario, buscando un balance entre el fomento de sectores clave y la estabilidad fiscal. Las decisiones pendientes en cuanto a los hidrocarburos, bebidas alcohólicas y tabaco serán cruciales para determinar el impacto final de esta reforma en la economía nacional.
La implementación de estas propuestas será determinante para alcanzar una mayor eficiencia y equidad en el sistema tributario, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible y crecimiento económico inclusivo.
La comunidad empresarial y los ciudadanos esperan con interés las propuestas específicas del gobierno central, que definirán los próximos pasos en la política fiscal del país, especialmente en sectores tan relevantes como los hidrocarburos y productos de consumo masivo.

