RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS. – Indianápolis fue el escenario de una jornada memorable para Lilly King, quien se convirtió en la gran estrella de las pruebas de selección olímpica de Estados Unidos, tanto dentro como fuera de la piscina.
La destacada nadadora, ganadora de cinco medallas olímpicas, aseguró su segundo billete para los Juegos de París al finalizar segunda en la final de los 200 metros braza.
Pero las sorpresas no terminaron ahí. Fuera del agua, Lilly King vivió un momento emocionante cuando su novio, el exnadador James Wells, se arrodilló y le pidió matrimonio. La sorprendida y emocionada King no dudó en aceptar la propuesta, añadiendo un toque romántico a su exitosa jornada.
King, quien ganó la medalla de oro en los 100 metros braza en Río 2016 y plata en los 200 metros en los Juegos de Tokio, se perfila como una de las líderes del equipo estadounidense para la cita olímpica en París. Estos serán los terceros Juegos Olímpicos para la nadadora de Indiana, que cumplió 27 años en febrero pasado. En París, King competirá en los 100 y 200 metros braza y, previsiblemente, también formará parte del relevo 4×100 estilos.
La jornada en Indianápolis consolidó a Lilly King no solo como una formidable atleta sino también como una figura inspiradora dentro y fuera de la piscina, con grandes expectativas para su participación en los próximos Juegos Olímpicos.
