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Luc Besson estrena su versión romántica de Drácula en los cines

RDÉ DIGITAL SANTO DOMINGO.- La nueva película de Luc Besson llega hoy a las salas de cine con una apuesta arriesgada: reinterpretar la historia de Drácula como una tragedia de amor y no como un relato de terror.

El cineasta francés, conocido por El quinto elemento y Dogman, asegura que lo que más le atrajo fue la dimensión humana del personaje. “Siempre me fascinó la idea de un hombre capaz de esperar 400 años para reencontrarse con la mujer que ama”, explicó.

De la idea al rodaje

El proyecto nació casi como un juego durante el rodaje de Dogman, cuando Besson y el actor Caleb Landry Jones hablaron de grandes mitos literarios. De aquella conversación surgió el guion y, finalmente, la película.

Jones, actor fetiche del director, asumió el reto de dar vida al vampiro. Según Besson, “el personaje le salió natural desde que se probó el vestuario morado y los zapatos de tacón”.

Un Drácula dandi

Besson rechaza el modelo de superhéroe oscuro y lo sustituye por un Drácula culto, refinado y contradictorio. Más inspirado en William Randolph Hearst que en Nosferatu, el vampiro aparece como un esteta amante de los viajes, las telas y los objetos bellos.

El vestuario y la escenografía refuerzan esta visión, con un diseño barroco y elegante creado junto al artista Patrice Garcia y la diseñadora Corinne Bruand.

París como escenario

En esta versión, la acción se traslada de Transilvania a París, durante la Exposición Universal de 1889 y el centenario de la Revolución Francesa.

Besson justificó el cambio por razones narrativas y también emocionales: “Me encantaba la idea de un París en fiesta, lleno de fuegos artificiales, donde un vampiro podría pasar desapercibido”.

Contradicciones del mito

El director quiso explorar el dilema emocional del conde: un ser que espera siglos por la mujer de su vida, pero que al mismo tiempo seduce a otras. Para Besson, esa contradicción hace al personaje profundamente humano.

Reparto internacional

El elenco combina rostros jóvenes y veteranos. Zoë Bleu, hija de Rosanna Arquette, interpreta a Mina; Matilda De Angelis da vida a María, la vampiresa; Guillaume de Tonquédec completa el reparto; Caleb Landry Jones encarna a Drácula; y Christoph Waltz interpreta al sacerdote en el duelo final contra el conde.

Un mito humanizado

Más que reinventar a Drácula, Besson busca humanizar al vampiro y recordar valores universales. “El dinero lo ha corrompido todo. Me parecía necesario recuperar el amor, la amistad, la justicia y la perseverancia a través de un mito eterno”, concluyó.

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