RDÉ DIGITAL, VENEZUELA.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció este lunes la existencia de un intento de golpe de Estado “de carácter fascista”, en respuesta a los cuestionamientos sobre su reelección anunciada el domingo por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Durante el acto de proclamación como presidente reelecto en la sede del CNE en Caracas, Maduro afirmó: “Se está intentando imponer en Venezuela un golpe de Estado, nuevamente, de carácter fascista y contrarrevolucionario”.
El mandatario comparó la situación actual con la crisis de 2019, asegurando que “es la misma película” con “un guion parecido”, donde “los protagonistas son los mismos”. Según Maduro, por un lado está “el pueblo que quiere paz” y, por otro, “élites llenas con un proyecto contrarrevolucionario, fascista, amarrados al imperio estadounidense”.
Maduro indicó que se están “ensayando los primeros pasos fracasados para desestabilizar a Venezuela” y para imponer “otra vez un manto de agresiones y daños”, refiriéndose a esta situación como una “especie de película Guaidó 2.0”.
Esto hace alusión al periodo en el que el opositor Juan Guaidó se autoproclamó “presidente encargado” del país, un mandato que fue reconocido por más de cincuenta países pero que nunca llegó a ejercer efectivamente.
“Les digo a los complotados, a los involucrados y a los que avalen esta operación contra la democracia venezolana que la película ya la sabemos y esta vez no va a haber ningún tipo de debilidad. Esta vez en Venezuela se respetará la Constitución, se respetará la ley y no se impondrá ni el odio, ni el fascismo, ni la mentira ni la manipulación”, subrayó Maduro.
El presidente venezolano también señaló que “la misma ultraderecha, los mismos grupos dirigidos por el imperialismo norteamericano, los mismos países” están detrás de este plan golpista.
Esta declaración de Maduro se produce poco después de que nueve países (Uruguay, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana) solicitaran una reunión urgente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para discutir los resultados electorales de Venezuela.
Además, otras naciones expresaron su preocupación ante las denuncias de fraude por parte de la oposición y han instado a las autoridades venezolanas a garantizar la transparencia del proceso y permitir un conteo detallado de los votos.

