RDÉ DIGITAL,VENEZUELA.- La Asamblea Nacional tiene previsto juramentar a Nicolás Maduro como presidente reelecto este 10 de enero, sin que el Consejo Nacional Electoral (CNE) haya publicado los resultados oficiales de las elecciones, tal como lo exige la ley. Este acto se realiza sin la base legal requerida y carece de la legitimidad que la normativa vigente establece.
En un esfuerzo por mantener el control, el Gobierno ha movilizado a miles de personas, entre ellas funcionarios públicos y beneficiarios de programas sociales, para usarlos como escudo humano y evitar posibles reacciones populares tras los resultados del 28 de julio de 2024, que, según las actas electorales, favorecieron al opositor Edmundo González Urrutia.
Movilización y refuerzo de seguridad en Caracas
El Gobierno ha desplegado jefes policiales de diversas regiones hacia Caracas para coordinar grupos de choque y gestionar el traslado en autobuses de personas hacia la capital, donde acamparán durante tres días. Uno de los puntos de concentración será El Poliedro de Caracas, un complejo diseñado para conciertos y espectáculos, donde se espera una gran afluencia de personas.
Nahum Jephte Fernández Molina, jefe de Gobierno del Distrito Capital y vicepresidente de Movilización y Eventos del PSUV, lidera las acciones organizativas de esta jornada.
Recursos financieros y movilizaciones del régimen
A pesar de que Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello aseguran que las sanciones internacionales limitan los recursos del Estado, el régimen ha destinado fondos para financiar las movilizaciones. Del 7 al 12 de enero, mil delegados, cuyo perfil permanece desconocido, recibirán pagos para asistir a dos congresos antifascistas y acompañar a Maduro en su juramentación el 10 de enero.
Estas movilizaciones forman parte de un plan que se extiende hasta el 4 de febrero. Desde el 31 de diciembre de 2024 y el 1 de enero de 2025, el régimen organizó conciertos en Miraflores con el objetivo de movilizar a la población, aunque la asistencia fue escasa, ya que no lograron llenar ni una cuadra del espacio.
El PSUV ha creado la “Comisión de Defensa Integral y Soberanía de la Nación” para coordinar la “Movilización Nacional del PSUV”. Según las directrices emitidas, se espera que todos los miembros del PSUV, desde las Unidades de Batalla Bolívar-Chávez (UBCH) hasta los despachos de gobernaciones y alcaldías, se integren a la Milicia Bolivariana para fortalecer la defensa del país en un enfoque cívico-militar-policial.
Instrucciones para los movilizados
A través de mensajes enviados por WhatsApp y Telegram, el régimen ha convocado a personas para que se desplacen hacia El Poliedro de Caracas, donde se concentrarán en campamentos. Las instrucciones indican que los asistentes deben llevar ropa liviana, útiles personales y estar en buenas condiciones físicas. La movilización tiene como objetivo principal garantizar la permanencia de Nicolás Maduro en el poder, por lo que se espera que los participantes estén comprometidos con la defensa de su reelección.
Cada estado tiene una cuota de personas que deben trasladarse a Caracas, con un total de 3,850 movilizados para lo que se conoce como la “tercera batalla de Santa Inés”. Los participantes deben estar preparados para acampar con hasta 5,000 personas, con raciones de comida y agua diarias.
Reacciones ante la situación
El ambiente político y social se mantiene tenso, mientras la oposición continúa su rechazo a la juramentación de Maduro sin la validación de los resultados electorales. Conforme se acerque el 10 de enero, se espera que las movilizaciones del Gobierno se intensifiquen y que se sigan utilizando recursos para evitar manifestaciones en contra del proceso.

