RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, informó que la economía dominicana cerrará 2025 con un crecimiento de entre 2.2 % y 2.3 %, en un contexto marcado por la desaceleración económica y la incertidumbre internacional.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, transmitido por Color Visión, Díaz explicó que el país ha enfrentado un año complejo en materia de crecimiento. Señaló que la desaceleración responde tanto a factores internos como a la coyuntura externa.
A pesar de ese escenario, el funcionario afirmó que la economía muestra señales de recuperación. Indicó que para 2026 se proyecta un crecimiento de entre 4.5 % y 5 %, en línea con estimaciones de organismos internacionales como la Cepal y el Banco Mundial.
Díaz consideró que 2026 podría convertirse en un año favorable si se aplican políticas monetarias y fiscales adecuadas, junto a un entorno internacional con menor nivel de incertidumbre.
Medidas de reactivación
El ministro destacó que el Banco Central y el Gobierno central han actuado de forma diligente para estimular la economía. Entre las medidas citó la reducción de las tasas de interés, el aumento de la liquidez para el crédito y una mayor inversión pública.
Precisó que en los últimos seis meses se duplicó la ejecución del gasto de inversión pública, un impulso que calificó como necesario para una economía en desarrollo. Indicó que el año cerrará con un gasto de capital cercano a los RD$200,000 millones.
Estabilidad macroeconómica
Díaz reconoció que durante 2025 se registró volatilidad en el tipo de cambio, pero descartó riesgos de una crisis cambiaria. Aseguró que las reservas internacionales, que ascienden a US$14,000 millones, respaldan la estabilidad monetaria.
También afirmó que el déficit fiscal se mantiene dentro de lo presupuestado, equivalente a 3.4 % del PIB, y resaltó que la inflación permanece dentro del rango meta.
El ministro calificó el desempeño económico de 2025 como “razonablemente bueno” dadas las condiciones globales y sostuvo que la estabilidad financiera, las altas reservas internacionales y una política fiscal prudente garantizan la sostenibilidad de la economía dominicana.

