RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La manifestación organizada por la Antigua Orden Dominicana en la comunidad de Friusa, Verón-Punta Cana, se llevó a cabo bajo una fuerte presencia policial y terminó con enfrentamientos, uso de bombas lacrimógenas y detenciones. A pesar de haber sido autorizada para recorrer un kilómetro, la marcha se vio interrumpida por incidentes que llevaron a la intervención de las autoridades.
Desde la mañana, más de mil agentes de la Policía Nacional se encontraban en la zona, según informó el vocero de la institución, coronel Diego Pesqueira. Algunos residentes expresaron su temor de que la protesta, promovida como pacífica, pudiera derivar en disturbios.
El primer enfrentamiento ocurrió cuando un grupo de manifestantes intentó ir más allá del kilómetro acordado para ingresar a la zona de Mata Mosquitos. Según Pesqueira, esta acción provocó la intervención policial con gases lacrimógenos. Testigos indicaron que en la zona se lanzaron piedras y que los manifestantes se sintieron reprimidos por las autoridades.
El vocero de la Policía explicó que personas encapuchadas intentaron agredir a los agentes y aclaró que los organizadores podían solicitar otro permiso si deseaban extender el recorrido. No obstante, la marcha continuó hasta que, al finalizar el trayecto acordado, un grupo intentó reingresar al área recorrida, encontrándose con un cerco policial.
Este bloqueo generó un nuevo enfrentamiento, en el que algunos manifestantes llamaron a otros a resistir. En respuesta, los agentes usaron nuevamente bombas lacrimógenas para dispersar a la multitud. Con cada altercado, varios manifestantes fueron detenidos y trasladados en camiones policiales, aunque no se precisó la cantidad exacta de arrestados.
El Gobierno emitió un comunicado en el que reafirmó su compromiso con el respeto a los derechos fundamentales y el mantenimiento del orden público. Destacó que la marcha fue autorizada, pero señaló que “un grupo de infiltrados, buscando notoriedad, sobrepasó los límites establecidos, alterando el orden y obligando a la intervención de la autoridad policial para restablecer la normalidad y evitar mayores incidentes”.
En el documento, el Gobierno subrayó que el tema migratorio es una prioridad y aseguró que en los últimos cuatro años ha tomado medidas concretas para abordar la situación. También advirtió que ciertos sectores podrían intentar distorsionar la realidad de los hechos con el objetivo de promover agendas particulares.
“No permitiremos que causas legítimas se usen como pretexto para alterar el clima de inversión, la generación de empleos y la paz social”, afirmó el comunicado, reiterando el compromiso con la legalidad y el orden.
Los enfrentamientos continuaron hasta las 6:00 de la tarde, hora en que la marcha debía finalizar. Algunos manifestantes que permanecían en la zona entonaron una estrofa del Himno Nacional y corearon frases como “este es nuestro país y nadie nos va a sacar de aquí”.
Finalmente, los agentes policiales dispersaron a los manifestantes utilizando camiones de agua. La zona quedó bajo resguardo de las fuerzas del orden, marcando el cierre de una jornada de protestas con tensión y altercados.

