RDÉ DIGITAL, SAN CRISTÓBAL.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, participará este miércoles en una cumbre de naciones caribeñas. Su objetivo es lograr una postura común sobre Venezuela y mantener la presión sobre Cuba.
Rubio representará a Estados Unidos en la reunión de la Comunidad Caribeña (CARICOM), que se celebra esta semana en la pequeña nación insular de San Cristóbal y Nieves. Además, aprovechará la cita para reforzar la cooperación hemisférica.
Objetivos de la visita
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, indicó que Rubio defenderá las prioridades del presidente Donald Trump, incluyendo la lucha contra la inmigración ilegal. Asimismo, reafirmará el compromiso de su país de trabajar con los miembros de CARICOM “para aumentar la estabilidad y la prosperidad en nuestro hemisferio”.
También se espera que las conversaciones incluyan seguridad regional, crecimiento económico, salud y seguridad energética. Esto permitirá fortalecer las relaciones entre Washington y los países caribeños.
Contexto geopolítico
La cumbre ocurre tras la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026 en Venezuela. En esa acción, se capturó al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, quienes fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos federales.
Tras esto, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina. Desde entonces, ha promovido medidas como leyes para liberar presos políticos y cambios en el sector petrolero, con apoyo político y diplomático de Estados Unidos.
Reacción del Caribe
Los países caribeños han reaccionado con cautela. La mayoría ha evitado declaraciones públicas firmes, aunque algunos gobiernos han ofrecido apoyo logístico y político a la acción estadounidense. Por lo tanto, se busca equilibrar las relaciones históricas con Venezuela y la presión de EE. UU.
En cuanto a Cuba, que no es miembro de CARICOM, la mayoría de países de la región ha mostrado reticencia a sumarse plenamente a la presión de Estados Unidos. Sin embargo, Rubio ha defendido públicamente medidas para debilitar al gobierno comunista cubano y buscar un cambio de régimen.
Cuba enfrenta actualmente una grave crisis energética y económica, provocada por la interrupción del petróleo venezolano —su principal proveedor— y las amenazas de sanciones a otros países que intenten suministrarle combustible.
En general, la participación de Rubio refleja el interés de EE. UU. en fortalecer la cooperación hemisférica y promover acuerdos que aumenten la estabilidad regional, mientras se abordan desafíos compartidos en el Caribe.

